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Salud reproductiva

Opinión: Razones por las que confiamos en los condones

Nota: La siguiente es una versión condensada de un capítulo que apareció recientemente en la publicación de FHI: The Latex Condom -- Recent Advances, Future Directions (El condón de látex -- Avances recientes, futuras direcciones).

Por la doctora Erin T. McNeill, Científica de investigación de FHI

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Los condones de látex, si se usan correcta y sistemáticamente, son muy fiables y eficaces, un medio poderoso de prevenir el embarazo y las enfermedades. Sin embargo, los condones no se están usando tanto como se debería, principalmente a causa de las percepciones negativas que existen por igual entre los usuarios y los proveedores de atención de salud. Aquí se presentan varias buenas razones para tener más confianza en los condones de látex:

Los condones, cuando se usan correcta y sistemáticamente, son un medio eficaz para prevenir el embarazo. Las tasas de embarazo respecto a los condones oscilan entre 3 por ciento y casi 14 por ciento. Esto significa que entre tres y 14 de cada 100 mujeres quedan embarazadas en un año si se usan sólo condones para la anticoncepción. No obstante, estos embarazos no se deben principalmente al fracaso de los condones. Las tasas de embarazo más elevadas durante el uso típico del condón reflejan un uso incorrecto y poco sistemático. Si una mujer no usa el condón durante una sola fase fértil en un año, tiene un riesgo cuatro veces mayor de quedar embarazada que si usa condones sistemáticamente y si el condón se rompe de vez en cuando. Además, el riesgo de que el condón se rompa se concentra en ciertas parejas. Esto quiere decir que la mayoría de las parejas que usan condones sistemáticamente corren un riesgo muy bajo de embarazo.

fotografía - condón

Los condones, cuando se usan correcta y sistemáticamente, son un medio eficaz de prevenir las ETS y la infección por el VIH. La ecuación es algo diferente respecto a las enfermedades de transmisión sexual (ETS) que respecto al embarazo. El período fértil de la mujer es intermitente, pero los hombres y las mujeres pueden correr el riesgo de contraer una ETS, incluido el VIH, en cada acto sexual. Estudio tras estudio ha demostrado que los condones son sumamente eficaces contra las ETS si se usan correcta y sistemáticamente. En muchos casos, una persona no sabe cuál es la situación de su compañero o compañera en cuanto a ETS. En los casos en que la pareja no está infectada, el uso intermitente del condón parecerá proteger contra la transmisión en una proporción de casos puesto que en realidad no había una ETS. Sin embargo, si uno de los dos es VIH positivo, el riesgo de exposición a la infección en cada acto sexual es real y, si se compara con la falta de uso, el uso poco sistemático del condón ofrece poca protección contra el VIH.

Los condones de látex proporcionan una barrera mecánica impermeable. Las bacterias, los virus y los espermatozoides no pueden pasar a través de los condones de látex. Por lo tanto, a menos que el condón se rompa o se deslice completamente en una forma significativa desde el punto de vista clínico, es decir durante la eyaculación o después de ésta, o tenga defectos de fabricación como agujeros minúsculos (que son sumamente infrecuentes), los usuarios no están expuestos al semen ni a las partículas virales. (Los condones solo forman una barrera entre el pene y la vagina, pero algunos virus de transmisión sexual, como el virus del papiloma humano (VPH), o las verrugas genitales, se pueden transmitir a través del contacto dérmico entre la piel del escroto y la del perineo. Por lo tanto, incluso los condones intactos no pueden prevenir la transmisión de todos los organismos. El condón femenino, que cubre más los genitales externos, puede ofrecer mayor protección.) Es indudable que los condones rotos o permeables exponen a las parejas a ciertos riesgos, pero al no usar los condones la gente se expone a un riesgo mucho mayor.

La mayoría de los usuarios no rompen los condones y es posible prevenir una proporción de casos en que se rompen. A la mayoría de las personas que usan condones, en especial cuando ya han adquirido experiencia en el uso, rara vez se les rompen o se les deslizan; en realidad, el fracaso de los condones está concentrado en un pequeño porcentaje de usuarios. Los estudios han determinado algunas características de los usuarios de condones que parecen relacionarse con la mayor frecuencia de rompimiento y deslizamiento. Los antecedentes de fracaso de los condones y la falta de experiencia en su uso son las características que más se relacionan con el fracaso de los condones. Algunos investigadores también sugieren que la corta edad, no vivir con el compañero sexual, un bajo nivel de educación, tener múltiples compañeros sexuales, bajos ingresos y un pene grande también se relacionan con el mayor riesgo de rompimiento o deslizamiento del condón. Los estudios también indican que ciertos comportamientos se relacionan con el mayor rompimiento o deslizamiento, por ejemplo: almacenamiento inadecuado, manipulación brusca, uso de una técnica inadecuada al ponérselos, no estimular la lubricación natural de la vagina, uso excesivo de otros lubricantes (especialmente a base de aceite), acto sexual prolongado o vigoroso, o coito anal, pérdida de la erección antes del retiro y volver a usar el mismo condón.

Algunos fracasos se pueden prevenir mediante el asesoramiento. Algunos problemas obvios como abrir los paquetes de condones con objetos puntiagudos y someterlos a prueba antes del uso desenrollándolos, estirándolos o "sometiéndolos a la prueba del agua" se pueden evitar si los usuarios entienden que dichas acciones hacen aumentar las probabilidades de fracaso de los condones. Sin embargo, algunas dificultades anatómicas relativas al uso de los condones tal vez tengan que resolverse finalmente mediante un mejor diseño.

Los condones actuales se fabrican con mayor precisión. Hoy más que nunca, los condones de látex están mejor formulados, procesados, acabados y empacados. Durante la formulación, hay mayor control en cuanto a los procesos químicos de oxidación y vulcanización, lo cual reduce el riesgo de fracaso del condón debido a que ha pasado la fecha de vencimiento. Así mismo, los conocimientos actuales acerca de las propiedades de tensión y estiramiento durante el uso permiten a los fabricantes ajustar la formulación de látex en modos que optimizan el desempeño del condón. En respuesta a la creciente inquietud relativa a la alergia al látex de una serie de otros productos, los fabricantes de condones se están esforzando más para eliminar los alergénicos proteínicos del látex durante el procesamiento. Los fabricantes también son conscientes de los posibles riesgos que plantea el uso del talco como lubricante seco, y muchos de ellos han comenzado a utilizar maicena. Sin embargo, puesto que la maicena tal vez no esté totalmente libre de riesgos, continúa la búsqueda de un polvo de acabado seco mejor y más seguro.

El uso del condón mejora con el lubricante indicado. Entre los lubricantes húmedos que se aplican a los condones acabados antes de empacarlos están los lubricantes a base de agua, ya sea solos o con espermicidas, y la silicona líquida. Las pruebas indican que el uso de cantidades apropiadas de los tipos adecuados de lubricante (en la fabricación y durante el uso) hace que disminuya el rompimiento de los condones y aumente la satisfacción con éstos. Es posible que el uso de lubricantes a base de agua haga aumentar el deslizamiento, pero los datos indican que el efecto protector contra el rompimiento puede contrarrestar cualquier riesgo de mayor deslizamiento. No hay pruebas de que los condones lubricados con espermicidas ofrezcan alguna ventaja al aumentar la eficacia contra el embarazo o las enfermedades, a pesar de que los consumidores creen que los lubricantes con espermicidas deberían hacerlo. En realidad, hay ciertas pruebas preliminares de que la lubricación con espermicidas puede promover la lixiviación de los alergénicos del látex, con lo cual existe la posibilidad de riesgo de alergia. Puesto que los condones lubricados con espermicida también tienen un tiempo de conservación designado más corto, es preferible usar la silicona como lubricante.

Los condones en envoltorios de aluminio intactos duran por lo menos cinco años. La envoltura es esencial para la integridad a largo plazo de los condones de látex. Los envoltorios de plástico exponen a los condones a un deterioro mayor y más rápido debido a oxidación, humedad, ozono y luz ultravioleta que los envoltorios de aluminio. Los condones de látex modernos, cuando están debidamente sellados en envoltorios de aluminio, son bastante resistentes a las condiciones ambientales adversas y retendrán su calidad por lo menos durante cinco años y probablemente por más tiempo. Por lo tanto, todos los condones deberían estar envueltos en papel de aluminio o en envoltorios de aluminio con laminación de plástico.

El control de la calidad y la garantía de la calidad después de la producción ayudan a garantizar un producto fiable. Además de muchas mejoras particulares en todos los aspectos de la fabricación de los condones de látex, actualmente se está aplicando un sistema extenso de garantía de la calidad y control de la calidad a nivel interno y externo para garantizar la alta calidad de los condones. En la era del SIDA, el condón se considera un dispositivo médico capaz de salvar vidas, y como tal está sujeto a normas de calidad estrictas. Por medio de organismos normativos regionales y mundiales se hacen cumplir niveles mínimos de calidad aceptable, algunos mediante la ley y otros mediante directrices de consenso. La amplia red que han tendido los organismos normativos actuales garantiza que la gran mayoría de los condones (incluidos los suministrados por donantes internacionales) se fabriquen conforme a normas óptimas en la mayoría de los países.

Aunque todavía no está claro qué tan bien pueden las normas de prueba predecir los resultados durante el uso humano, en la práctica, una combinación de pruebas puede proporcionar directrices claras acerca de la calidad de los condones. La actual batería de pruebas --tamaño, integridad del envoltorio, cantidad de lubricante, permeabilidad al agua, propiedades de tensión y explosión por la fuerza del aire-- garantiza que los condones de reciente fabricación se ajusten a las especificaciones y normas internacionales. Pero todavía hay incertidumbre en torno a la validez de estas pruebas para evaluar el deterioro de los condones con el tiempo y predecir el desempeño en el uso humano. Por el momento, se debe combinar la edad del condón y pruebas pertinentes (explosión por la fuerza del aire, integridad del envoltorio y cantidad de lubricante) para evaluar el posible deterioro de los condones. No existe una sola prueba de laboratorio que sustituya en forma adecuada el desempeño del condón durante el uso.

Con el tiempo, los condones de materiales sintéticos que no sean de látex podrían sustituir el uso de los condones de látex parcial o completamente. Los condones sintéticos hechos de elastómeros termoplásticos tienen ciertas ventajas con respecto a los condones de látex. Tienen propiedades físicas más controlables, por ejemplo la resistencia, y se pueden fabricar en cualquier forma y tamaño. Pueden transmitir calor mejor que los condones de látex, lo cual permite mayor sensibilidad durante el coito. Generalmente son inodoros, a diferencia de los condones de látex; no se deterioran con los lubricantes a base de aceite y no producen reacciones alérgicas. Su composición es más uniforme que la de los condones de látex y posiblemente no se deterioren de la misma forma en condiciones adversas de almacenamiento. Además, los condones sintéticos se pueden diseñar para que los usen hombres o mujeres; es decir, condones masculinos o femeninos.

Sin embargo, sólo están a la venta dos tipos de condones sintéticos: el condón masculino Avanti (London International Group) y el condón femenino (Female Health Company), y los nuevos productos generalmente se tardan en entrar en el mercado. Desafortunadamente, la disponibilidad limitada y el costo relativamente elevado de los condones sintéticos significa que la mayoría de los consumidores tendrán que depender de los condones de látex por mucho tiempo.