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Salud reproductiva

Continúa la búsqueda de la esterilización no quirúrgica

Durante años, los científicos han tratado de diseñar métodos de esterilización masculina y femenina no quirúrgica que sean baratos y fáciles de realizar. Aunque algunos métodos en estudio actualmente son prometedores, ninguno tiene probabilidades de usarse de forma generalizada en el futuro cercano.

Network en español: Otoño 1997,
Vol. 18, No. 1

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Durante años, los investigadores han tratado de diseñar métodos de esterilización masculina y femenina no quirúrgica que sean baratos y fáciles de realizar. Aunque algunos métodos en estudio actualmente son prometedores, ninguno tiene probabilidades de usarse de forma generalizada en el futuro cercano.

Para las mujeres, entre los posibles métodos de esterilización no quirúrgica figuran adhesivos o sustancias químicas que podrían aplicarse por el cuello uterino para bloquear las trompas de Falopio. Para los hombres, entre las técnicas de esterilización no quirúrgica figura la inyección de silicona, poliuretano u otras sustancias para bloquear los conductos deferentes.

Los expertos afirman que, particularmente en los países en desarrollo, un método de esterilización no quirúrgica masculina o femenina sería beneficioso por varias razones. La escasez de establecimientos, médicos y anestesistas en las zonas rurales constituyen una barrera contra la esterilización quirúrgica.

Además, un método no quirúrgico podría ayudar a eliminar las inquietudes de las mujeres y los hombres que le temen a la cirugía, que no pueden pagar los costos de hospitalización o que no pueden encontrar medios de transporte ni atención infantil durante la cirugía y la recuperación.1 Por ejemplo, los estudios realizados por FHI en Brasil, Honduras y Guatemala revelaron que los costos de cirugía, el tiempo dedicado a viajar y las limitaciones relacionadas con la familia figuraban entre las razones por las cuales las parejas no solicitaban la esterilización.2

Quinacrina

Uno de los fármacos que más se han estudiado para la esterilización femenina no quirúrgica es el clorhidrato de quinacrina, medicamento que se usaba para prevenir la malaria y otras enfermedades parasitarias. Los gránulos se insertan a través del cuello uterino con un aplicador modificado de DIU o un dispositivo análogo. A medida que la quinacrina se disuelve, las trompas de Falopio se inflaman y ello produce la cicatrización y el cierre de las trompas. Es posible que se requieran hasta tres aplicaciones para lograr que las trompas se cierren completamente.

Muchos datos demuestran que la quinacrina promete ser un buen método no quirúrgico. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones internacionales de salud de la reproducción han recomendado que no se use la quinacrina para esterilizar a las mujeres hasta que no se haya establecido su seguridad mediante estudios de carcinogenicidad y toxicología en animales, y mediante estudios epidemiológicos con mujeres que se hayan esterilizado con este fármaco. FHI está plenamente de acuerdo con esta postura.

Hay varias cuestiones que no se han resuelto en cuanto a la seguridad de la quinacrina, entre las cuales figuran los riesgos a largo plazo de contraer cáncer, el daño que puede causar en el feto si se administra accidentalmente a una mujer embarazada, y el posible aumento de riesgo de embarazo ectópico. Además, los participantes de una reunión celebrada en 1994, convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomendaron que todos los estudios futuros examinaran el mecanismo de acción y la dosis estándar del fármaco, así como el efecto de la edad y el número de partos sobre la eficacia y los efectos de la quinacrina en las infecciones del aparato genital superior.

Durante los años setenta y ochenta, los investigadores de FHI ayudaron a diseñar gránulos de quinacrina y trabajaron con científicos en Chile, India y los Estados Unidos con el fin de realizar ensayos clínicos en dichos países. En 1990, FHI suspendió sus estudios prospectivos de quinacrina cuando se notificaron ocho casos de cáncer durante el seguimiento a largo plazo de 572 chilenas que habían recibido gránulos de quinacrina. FHI realizó un estudio de seguimiento retrospectivo de 1.492 mujeres en Chile que habían recibido el fármaco entre 1977 y 1989 y no observó ninguna relación entre el uso de quinacrina y el cáncer, pero se recomendó la realización de más estudios de seguimiento.3

En 1994, a solicitud del gobierno vietnamita, FHI comenzó un estudio que se está realizando de una muestra de 31.781 mujeres que habían sido esterilizadas con quinacrina en Vietnam. FHI también recopiló datos de una muestra aleatoria de 1.800 mujeres esterilizadas con quinacrina, para comparar sus opiniones, experiencias y grados de satisfacción con los de las mujeres que usaban DIU. FHI continúa el seguimiento de estas mujeres.

Otros métodos femeninos

Otros métodos de esterilización femenina no quirúrgica que se están diseñando emplean diferentes agentes bloqueadores --como yodo y silicona-- y otros instrumentos de administración para llegar hasta las trompas de Falopio, como histeroscopios y globos.

En Europa, los investigadores están explorando el uso de Ovabloc, método que consiste en tapones de silástico que bloquean las trompas de Falopio, como posible método de esterilización femenina reversible. Mediante un histeroscopio (dispositivo empleado para el examen visual directo de la cavidad uterina), se aplica silicona líquida en las trompas de Falopio, donde se endurece en cinco minutos. Se están realizando estudios en los Países Bajos, donde se aplican aproximadamente 90 tapones cada año. Hasta la fecha no se han notificado embarazos, pero en el 8 por ciento de las mujeres los tapones migraron del lugar donde se habían colocado inicialmente.4

Así mismo, en Suecia, los investigadores han estudiado el P-block, gel a base de agua que se aplica con un histeroscopio, que se expande y bloquea las trompas de Falopio. Ha habido problemas de expulsión y las tasas de embarazo son elevadas. Otro método, el tapón tubárico Hamou, bloquea las trompas con un hilo de nilón o de plástico. De nuevo, ha habido problemas con tapones que han migrado o se han roto.

Los investigadores también están explorando el uso de un globo intrauterino, que se emplearía para aplicar los adhesivos tisulares en las trompas de Falopio, y técnicas que se usan actualmente para ayudar a las parejas a concebir --métodos para desobstruir las trompas de Falopio, deshacer adhesiones o colocar óvulos, espermatozoides o embriones en una trompa de Falopio-- que puedan usarse para colocar dispositivos o aplicar fármacos para prevenir la concepción.

Métodos masculinos

Los métodos femeninos requieren la aplicación de fármacos u otras sustancias para bloquear las trompas de Falopio y formar una barrera que impida la concepción. Los métodos masculinos, por su parte, requieren la inyección de fármacos u otras sustancias directamente en los conductos deferentes en el escroto, los cuales transportan la esperma desde los testículos. Los fármacos ocasionan cicatrices que bloquean los conductos o forman tapones, los cuales constituyen una barrera mecánica para impedir el paso de los espermatozoides. Los investigadores están buscando nuevas técnicas masculinas que sean menos incómodas que los procedimientos actuales o que puedan aumentar las posibilidades de reversión.

Un estudio realizado en la China examinó a 456 hombres que habían recibido una sola inyección de una mezcla de ácido carbólico. Diez años después de las inyecciones, la tasa de azoospermia entre los participantes del estudio era de 95,6 por ciento.5

Los investigadores también han explorado la inyección de una solución de poliuretano médico (PUM), que se endurece y forma un tapón en el conducto. Se han realizado aproximadamente 300.000 procedimientos en China, y se ha logrado una tasa de 98 por ciento de azoospermia.6 Un estudio de 12.000 hombres, realizado por el Hospital Sanxi Provincial People en Taiyuán, observó una tasa de azoospermia de 98 por ciento al cabo de tres años.7

En Indonesia, un estudio patrocinado por la OMS reveló tasas elevadas de éxito en el uso de tapones de silicona para bloquear los conductos deferentes. Actualmente se realiza un estudio pequeño en los Países Bajos acerca de la eficacia de los tapones de silicona, dirigido por la OMS y AVSC International.

En la actualidad se lleva a cabo un estudio en 10 centros con más de 3.500 hombres para comparar tres métodos de esterilización masculina no quirúrgica: inyecciones de tapones de poliuretano o del fármaco metilcianoacrilato para obstruir los conductos y la ligación tradicional mediante la vasectomía sin bisturí. Al cabo de seis meses después del procedimiento, las tasas de azoospermia eran de 97 por ciento en los hombres que se habían sometido a la vasectomía sin bisturí; 89 por ciento en los que se habían sometido a obstrucción química; y 68 por ciento en los que habían recibido tapones de silicona. A los 24 meses, la tasa de azoospermia era de 98 ó 99 por ciento en todos los grupos. El estudio se realiza bajo la dirección de la OMS y de la Comisión Estatal de Planificación Familiar de la China, con algunos fondos del Fondo de Población de las Naciones Unidas.8

-- Barbara Barnett

Referencias

  1. Dusitsin N. Specifications for new technologies for female sterilization for use in developing countries. Int J Gynaecol Obstet 1995;51 (Suppl 1):S15-16; Wilson EW. The development of new technologies for female sterilization: conclusions and recommendations for research. Int J Gynaecol Obstet 1995;51(Suppl 1):S71-74.
  2. Janowitz B, Núñez J, Covington DL. Why women don't get sterilized: a follow-up of women in Honduras. Stud Fam Plann 1985;16(2):106-12.
  3. Sokal DC, Zipper J, Guzmán-Serani R. Cancer risk among women sterilized with transcervical quinacrine hydrochloride pellets. Fertil Steril 1995;64(2):325-34.
  4. Neuwirth RD. Update on transcervical sterilization. Int J Gynaecol Obstet 1995;51(Suppl 1):S23-28; World Health Organization. Transcervical sterilization methods. Progress in Human Reproductive Research 1995:36.
  5. Liu Z, Li S. Vasal sterilization in China. Contraception 1993;48:255-65.
  6. Liu, 260.
  7. Zhoa S-c. Vas deferens occlusion by percutaneous injection of polyurethane elastomer plugs: clinical experience and reversibility. Contraception 1990;41(5):453-59.
  8. Griffin PD. Methods for the regulation of male fertility. Annual Technical Report 1995. (Geneva: World Health Organization, 1995) 73-87.