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Salud reproductiva

Actualización anticonceptiva: Anticonceptivos orales y el riesgo de cáncer mamario

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Según un estudio reciente, existe una relación entre los anticonceptivos orales combinados de dosis alta que se dejaron de fabricar hace años en casi todos los países y el mayor riesgo de cáncer de mama entre las mujeres que tienen un fuerte historial familiar de dicha enfermedad.

Las mujeres en los Estados Unidos que usaron anticonceptivos orales antes de 1975 y cuyas madres o hermanas padecían este tipo de cáncer presentaron un riesgo considerablemente mayor de cáncer, según científicos de la Clínica Mayo y la Universidad de Minnesota. Debido a las limitaciones del estudio, no se pudo evaluar adecuadamente el uso de la píldora después de 1975 entre las mujeres con un fuerte historial familiar de cáncer de mama. Los científicos llegaron a la conclusión que hacía falta más investigación para evaluar este riesgo. Los hallazgos se publicaron en el número del 11 de octubre de 2000 del Journal of the American Medical Association.1

Las píldoras de dosis alta fueron discontinuadas hace años en la mayoría de los países. Las mujeres no las deben usar si todavía se pueden conseguir y deben tomar las de dosis baja, en especial si tienen un historial familiar de cáncer de mama. No hay estudios que indiquen que los anticonceptivos orales combinados de dosis baja constituyan un riesgo de cáncer para ninguna población.

Otras investigaciones han demostrado que los anticonceptivos orales protegen contra el cáncer ovárico. Este tipo de cáncer es más difícil de detectar en los estadios iniciales que el cáncer de mama y suele ser mortal. El efecto protector contra el cáncer ovárico puede durar hasta 15 años después de haber dejado de usar la píldora. Las mujeres que han usado anticonceptivos orales combinados durante cuatro años tienen un 30 por ciento menos de probabilidades de sufrir de cáncer ovárico que las mujeres que nunca han usado la píldora. Las mujeres que han usado la píldora durante un período de 5 a 11 años tienen un 60 por ciento menos de probabilidades; y esas probabilidades son de 80 por ciento menos cuando el uso ha sido durante 12 años o más.3

Debido a los efectos protectores, algunas mujeres que tienen un historial familiar de cáncer ovárico toman la píldora para reducir el riesgo de cáncer ovárico. También se ha demostrado que la píldora protege contra el cáncer del revestimiento uterino (cáncer endometrial).4 El uso de la píldora también tiene otros beneficios para la salud. Protege contra el embarazo ectópico y puede proteger contra la fragilidad de los huesos (osteoporosis) y endometriosis.5

Sin embargo, algunas mujeres no deben usar los anticonceptivos orales combinados. Por ejemplo, las mujeres que fuman excesivamente y tienen más de 35 años de edad; las mujeres que padecen hipertensión arterial; las mujeres con antecedentes de trombosis de las venas profundas, ataque cardíaco o de apoplejía; o las mujeres mayores de 35 años que padecen fuertes dolores de cabeza con síntomas neurológicos focales (por ejemplo disturbios visuales). Además, el uso de la píldora no se recomienda para las mujeres que tienen ciertas condiciones preexistentes, por ejemplo cáncer de mama, tumores benignos del hígado, cáncer del hígado o hepatitis viral activa.6

-- Ellen Devlin

Referencias

  1. Grabrick DM, Hartmann LC, Cerhan JR, et al. Risk of breast cancer with oral contraceptive use in women with a family history of breast cancer. JAMA 2000; 284(14):1791-98.
  2. Collaborative Group on Hormonal Factors in Breast Cancer. Breast cancer and hormonal contraceptives: collaborative reanalysis of individual data on 53,297 women with breast cancer and 100,239 women without breast cancer from 54 epidemiological studies. Lancet 1996;347(9017);1713-27; Rosenberg L, Palmer JR, Rao RS, et al. Case-control study of oral contraceptive use and risk of breast cancer. Am J Epidemiol 1996;143(1):25-37.
  3. Petitti DB, Porterfield D. Worldwide variations in the lifetime probability of reproductive cancer in women: implications of best-case, worst-case and likely-case assumptions about the effect of oral contraceptive use. Contraception 1992;45(2):93-104; Narod SA, Risch H, Moslehi R, et al. Oral contraceptives and the risk of hereditary ovarian cancer, N Engl J Med 1998;339(7):424-28.
  4. Harlap S, Kost K, Forrest JD. Preventing Pregnancy, Protecting Health: a New Look at Birth Control Choices in the United States. New York and Washington: The Alan Guttmacher Institute, 1991; Grimes DA, Economy KE. Primary prevention of gynecologic cancers. Am J Obstet Gynecol 1995;172(1):227-35.
  5. DeCherney A. Bone-sparing properties of oral contraceptives. Am J Obstet Gynecol 1996;174(1):15-20; Fortney JA, Feldblum PJ, Talmage RV, et al. Bone mineral density and history of oral contraceptive use. J Reprod Med 1994;39(2):105-9; Guillebaud J. Contraception Today: A Pocket Book for General Practitioners, Third Edition. London: Martin Dunitz, 1997; Speroff L, Darney P. A Clinical Guide for Contraception. Baltimore: Williams & Williams, 1996.
  6. Organización Mundial de la Salud. Mejorando el Acceso a la Calidad de Atención en Planificación Familiar: Criterios de elegibilidad médica para el uso de los anticonceptivos: Ginebra: Organización Mundial de la Salud, 1996.