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Salud reproductiva

Actualización anticonceptiva: El coito interrumpido es popular en varias culturas

El método del coito interrumpido o del retiro para la planificación familiar es un método controlado por el hombre que se ha usado en forma generalizada en algunos países, pero que no ha sido estudiado rigurosamente por la ciencia.

Network en español: Otoño 1996,
Vol. 17, No. 1

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El método del coito interrumpido o del retiro para la planificación familiar es un método controlado por el hombre que se ha usado durante siglos, pero que no ha sido estudiado rigurosamente desde el punto de vista científico.

Lo emplea un número considerable de hombres de algunos países, como Turquía, Rumania y la República Checa. La mayoría de las parejas de esos países citan inquietudes relativas a la salud y los efectos secundarios de los métodos modernos como la razón principal para usar el método del coito interrumpido, según un análisis realizado por el doctor Howard Goldberg, demógrafo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos. Otras razones para recurrir a dicho método son las preferencias del compañero, la falta de conocimientos y de acceso respecto a los métodos modernos, y el costo que estos métodos representan.1

Generalmente, los programas de planificación familiar centran su atención en la promoción de los métodos modernos. "Actualmente, el coito interrumpido está bastante abandonado como método", señala Meena Cabral, de Ginebra, quien trabaja con la Unidad de Población y Planificación Familiar de la Organización Mundial de la Salud (OMS). "Pero se debería hablar de él con los que estén interesados y, que por diversas razones, no pueden usar otro método."

La OMS no ha formulado recomendaciones acerca del uso de este método. Ello obedece principalmente a la falta de investigación en cuanto a la eficacia y a la forma en que los proveedores de servicios pueden apoyar el método en forma confiable. "Las dificultades que plantea el estudio de este método son muchas por estar vinculado a la cultura y depender del usuario", informa Meena Cabral.

"Sus resultados son bastante imprevisibles", indica el doctor Carlos Huezo, de Londres, director médico de la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF). "El uso del método del coito interrumpido requiere compromiso, disciplina y motivación. Para los que tienen experiencia y les parece eficaz, debe ser una de las opciones". La IPPF no promueve el método, cuya tasa de fracaso es relativamente elevada, pero ofrece información al respecto. "No creemos que sea apropiado decirle a la gente que deje de usarlo si lo están usando debidamente", explica el doctor Huezo.

Para usar correctamente este método, el hombre debe retirar el pene de la vagina antes de la eyaculación. Esto requiere gran motivación y toma de conciencia durante el coito. Se debe retirar el pene cuando la excitación sexual está llegando al clímax y alejarlo para que no entre en contacto con la vagina ni los genitales externos, donde las secreciones cervicales pueden transportar los espermatozoides al interior del aparato genital. Los expertos calculan que el método del coito interrumpido registra una tasa de embarazo típica de 19 por ciento, pero reconocen que este cálculo se basa en investigaciones limitadas.2

Si recibe la debida atención en las investigaciones y las políticas de programas, este método tiene potencial para mayor uso, explica Deborah Rogow, quien ha escrito un análisis de la literatura relativa al coito interrumpido.3 También afirma que "los científicos no suelen reconocer qué tan generalizado es su uso y desconocen su eficacia".

Popularidad regional

El método del coito interrumpido es un método popular en algunas regiones. Las encuestas nacionales indican que este método es el que más se usa en Rumania (35 por ciento), en Turquía (27 por ciento) y en la República Checa (24 por ciento). Entre los países donde también se usa mucho figuran Mauricio (16 por ciento), Sri Lanka (8 por ciento) y el 5 por ciento en Brasil, Colombia, las Filipinas, Trinidad y Tobago, y Zimbabwe.

Los investigadores se han dado cuenta de que dicho método se usa frecuentemente junto con otros métodos, que no siempre es reconocido como método por la persona encuestada y que a veces no se informa en las encuestas tradicionales relativas al uso de anticonceptivos. Por ejemplo, en un estudio realizado en 1991 en Sri Lanka, se observó que para el 28 por ciento de las mujeres el coito interrumpido era su método principal, y muchos otros informaron que lo usaban como método secundario. "En Sri Lanka, hay muchas probabilidades de que no se enumeren todos los métodos tradicionales con las tácticas de encuestas", escriben la doctora Amy Tsui del Centro Demográfico de Carolina, con sede en los Estados Unidos, y el doctor Víctor de Silva de la Asociación de Planificación Familiar de Sri Lanka, quienes observaron durante 35 días a 300 mujeres seleccionadas al azar en cinco aldeas. Les preguntaron acerca de la menstruación y la lactancia, la percepción de los riesgos de embarazo, la actividad relativa al coito y el comportamiento para evitar el embarazo.4

Otro estudio comprobó que algunas mujeres tal vez no quieran "admitir ellas mismas, ni mucho menos hacérselo saber a un encuestador, que han tenido algo que ver en la toma de precauciones".5 Así mismo, es posible que las mujeres no informen que usan el método del coito interrumpido porque consideran que es algo que los hombres hacen, o porque no lo consideran como un método anticonceptivo, explica el doctor Malcolm Potts, de la Universidad de California en Berkeley, quien da muchas conferencias relativas a cuestiones de planificación familiar.6

Aunque los expertos calculan que las tasas típicas de fracaso del método del coito interrumpido son del 19 por ciento, esta cifra se basa solamente en cuatro estudios realizados desde los años 60.7

Un estudio prospectivo realizado por el doctor Martin Vessey y colaboradores, en Inglaterra observó una tasa de fracaso de sólo 7 por ciento, basada en 674 años-mujer de uso del método y 45 embarazos involun-tarios. (El estudio que duró nueve años, observó a millares de mujeres que usaban métodos modernos. Algunas de ellas usaban esporádicamente el método del coito interrumpido, por ejemplo, entre un método y otro.)8

Los estudios de Vessey y Sri Lanka indican que dicho método se usa con más frecuencia entre uno y otro método o sólo durante parte del ciclo de fertilidad de la mujer.

Algunos han supuesto que el coito interrumpido no es confiable porque el líquido de preeyaculación contiene espermatozoides viables; suposición que se ha puesto en tela de juicio en dos pequeños estudios. Un estudio no encontró espermatozoides en el líquido de preeyaculación de 16 hombres.9 El otro observó unos cuantos grupos de espermatozoides en dicho líquido en cinco de 15 hombres, pero los espermatozoides parecían estar inactivos.10

Asesoramiento acerca del coito interrumpido

La opinión de los encargados de formular políticas y de los investigadores difiere en cuanto a la importancia que los programas de planificación familiar moderna deben conceder al coito interrumpido. "No creemos que los proveedores deban animar a los usuarios para quienes el coito interrumpido ha sido eficaz, a que cambien ese método por otros métodos modernos sistemáticamente", manifiesta Meena Cabral, de la OMS.

La Asociación de Planificación Familiar de Sri Lanka, afiliada a la IPPF, siempre incluye el coito interrumpido como método en las conferencias médicas y en la capacitación. La Asociación de Planificación Familiar trata de que las parejas cambien los métodos tradicionales por los modernos. "Se considera que los métodos tradicionales registran tasas de fracaso mucho más elevadas", informa el doctor Sriani Basnayake, director médico de la Asociación.

Un tipo de asesoramiento que sería útil es la toma de conciencia de la propia fertilidad. "Si las mujeres conocen su ciclo menstrual y están al tanto de los períodos de alto riesgo de embarazo, el coito interrumpido puede dar buenos resultados con la PFN [planificación familiar natural]", dice la doctora Aysen Bulut, de la Universidad de Estambul, que recientemente llevó a cabo una encuesta entre 867 mujeres en Estambul. Observó que aproximadamente una de cada cuatro usuarias del método del coito interrumpido no sabía cuándo era su período de fertilidad y otra tercera parte de las mujeres identificaron dicho período incorrectamente. Casi la mitad de las usuarias de anticonceptivos usaban el método del coito interrumpido, ya fuese solo o combinado con otros métodos.

Participación masculina

En su análisis de la literatura, Deborah Rogow califica los argumentos a favor del abandono del método del coito interrumpido como un prejuicio que "los profesionales de la planificación familiar contemporánea tienen contra las diferencias insignificantes de la eficacia respecto a otros aspectos de los anticonceptivos". Dada la necesidad de hacer participar más a los hombres en la planificación familiar y de proporcionar métodos masculinos eficaces, Rogow escribe que "el método del coito interrumpido debe incluirse entre los métodos que necesitan urgentemente atención e investigación".11

En cierto modo, el uso del coito interrumpido por parte del hombre se convierte en un medio para reforzar su control sexual en una relación, señalan Rogow y otros. Pero este método también podría hacer que los hombres asuman más responsabilidad respecto a las consecuencias de su comportamiento sexual. "La comunicación [en la pareja] respecto al uso del coito interrumpido, como con el condón, puede hacer que el hombre respete más a la mujer", señala Judy Norsigian, del Boston Women's Health Book Collective. "Pero no es un proceso sencillo ni es algo que ocurre instantáneamente."

La educación acerca de la conciencia de la propia fertilidad reviste especial importancia para los hombres y las mujeres jóvenes y sexualmente activos, grupo que tiende a usar el coito interrumpido. Este método puede producir tasas elevadas de embarazo especialmente en este grupo, ya que su eficacia requiere experiencia sexual.

Otro campo importante de asesoramiento tiene que ver con la transmisión de ETS, incluido el SIDA. A las parejas activas sexualmente, que corren riesgo de contraer ETS o la infección por el VIH, se les debe aconsejar el uso de condones. Las parejas que practican el coito interrumpido no están protegidas contra la transmisión de ETS. Los agentes patógenos como los que causan clamidiasis, gonorrea y sífilis no se encuentran solamente en el semen. "Los agentes que causan la gonorrea y la clamidiasis provienen de la descamación y el exudado uretral, y no de las vesículas seminales ni de la próstata", explica Ron Roddy, de FHI, cuya investigación se centra en las ETS. "La presión que se ejerce sobre el pene durante el coito antes de la eyaculación podría causar una excreción que contiene las bacterias."

Ya sea que estén asesorando acerca de las ETS, de la conciencia de la propia fertilidad o de la elección informada, los proveedores deben entender la tendencia general del control de la fertilidad en sus comunidades. "Sus conocimientos profesionales serán mayores y su utilidad para las parejas aumentará si tienen un entendimiento general acerca del coito interrumpido y de algunas características de los que usan el método", escribe el doctor Potts. "El coito interrumpido es como una bicicleta o una carreta tirada por un búfalo; no cabe duda de que hay mejores métodos de transporte o mejores métodos anticonceptivos, pero para muchas personas constituye una solución práctica para un problema cotidiano. En vez de criticar el método se debe sacar provecho de él. Cuando los que lo usan sientan la necesidad, optarán por métodos más modernos."12

-- Willam R. Finger

Referencias

  1. Goldberg HI. The use of non-supplied contraceptive methods in high prevalence countries. Poster session, Population Association of America Annual Meeting, 1995, San Francisco, CA; Goldberg HI, Toros A. The use of traditional methods of contraception among Turkish couples. Stud Fam Plann 1994;25(2):122-28.
  2. Trussell J, Kost K. Contraceptive failure in the United States: A critical review of the literature. Stud Fam Plann 1987;18(5):246.
  3. Rogow D, Horowitz S. Withdrawal: A review of the literature and an agenda for research. Stud Fam Plann 1995;26(3):140-53.
  4. Tsui AO, de Silva SV, Marinshaw R. Pregnancy avoidance and coital behavior. Demography 1991;28(1):114.
  5. Santow G. Coitus interruptus in the twentieth century. Popul Dev Rev 1993;19(4):773.
  6. Potts DM. Coitus interruptus. In Fertility Control, eds. Corson, SL, Derman RJ, Tyrer LB. (Boston: Little, Brown and Company, 1985) 299-305.
  7. Trussell, 246.
  8. Vessey M, Lawless M, Yeates D. Efficacy of different contraceptive methods. Lancet 1982;8276:841-42.
  9. Ilaria G, Jacobs JL, Polsky B, et al. Detection of HIV-1 DNA sequences in pre-ejaculatory fluid. Lancet 1992;340(1833):1469.
  10. Pudney J, Oneta M, Maer K, et al. Pre-ejaculatory fluid as potential vector for sexual transmission of HIV-1. Lancet 1992;340(1833):1470.
  11. Rogow, 148-9.
  12. Potts, 304.