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Preguntas frecuentes – Educación de pares


Los programas de salud reproductiva para los adultos jóvenes que usan promotores de pares, por lo general tienen que ver con actividades de educación o asesoramiento en las que el educador/asesor tiene antecedentes similares a los de los clientes jóvenes. Los educadores/asesores de pares no son profesionales, pero han sido capacitados para asistir a los jóvenes que necesitan información y servicios de salud reproductiva. Los educadores de pares reciben capacitación especial para tomar decisiones, referir a los clientes o proporcionar productos o servicios. En reconocimiento de la labor que realizan para motivar a los jóvenes a obtener la información y los servicios que necesitan, los educadores/asesores de pares son llamados a veces "promotores de pares". Los promotores de pares generalmente trabajan con participantes individualmente o en pequeños grupos. Pero con frecuencia tienen otras responsabilidades. Hacen presentaciones frente a grupos numerosos, representan a las organizaciones para las que trabajan en juntas y consejos, y consultan con los directores de programas. Los proyectos de pares suelen formar parte de programas más amplios que han añadido un componente de extensión jóvenes-a-jóvenes. Pero, a veces funcionan como proyectos independientes.

 

P: ¿Cuáles son las ventajas y los beneficios de los programas de pares?
 
  • Los programas de pares se basan en las pruebas de que los jóvenes ya reciben bastante información de sus pares.
  • Los jóvenes se llevan bien con otras personas que tienen su misma edad, antecedentes e intereses.
  • La afinidad cultural de los promotores de pares ayuda a que el lenguaje y los mensajes utilizados sean pertinentes y apropiados.
  • Los programas dirigidos por pares pueden hacer cambiar las normas sociales y comunitarias para apoyar un comportamiento de reducción de riesgos.
  • Los programas de pares permiten la participación directa de los jóvenes en sus propios programas.
  • Los programas de pares se pueden poner en práctica a bajo costo.
  • Los programas de pares suelen llegar no sólo al grupo de pares, sino también a los vecinos y parientes de los promotores de pares.
  • Los promotores de pares con frecuencia obtienen de sus experiencias beneficios a largo plazo. Por ejemplo, el compromiso continuo de tener un comportamiento responsable en materia de salud reproductiva, el potencial de liderazgo, la experiencia útil en el empleo y el desarrollo personal.
P: ¿Cuáles criterios suelen usarse al seleccionar a los jóvenes que serán promotores de pares?

 

No todos los programas de salud reproductiva emplean criterios estrictos al escoger a los promotores de pares. Sin embargo, muchos programas han elaborado una serie de características aparte de la edad, la educación, el sexo y otros antecedentes variables. Puesto que todos los programas son diferentes, los criterios empleados varían según las tareas que ha de realizar el promotor. A continuación figura una lista de algunas de las características más importantes que se consideran idóneas en un promotor de pares. La lista se basa en el análisis de una amplia gama de proyectos:5, 6, 10, 11, 13, 14, 16

 

  • El interés demostrado en trabajar con pares y en la comunidad.
  • La capacidad de ser respetuoso, no criticar y mantener la confidencialidad del cliente.
  • Ser aceptado entre los jóvenes con quienes va a trabajar el promotor.
  • La capacidad de establecer buenas relaciones ya sea con una persona o con un grupo.
  • Poder ser imitado como modelo y ser capaz de dirigir.
  • Ser capaz de trabajar con la información pertinente y con el contenido del programa.
  • Comprometerse respecto a la planificación familiar y a las prácticas positivas de salud reproductiva. 
P: ¿Hay pruebas de que los programas de pares tienen éxito?

 

La Iniciativa de Jóvenes de África Occidental en Nigeria y Ghana utiliza servicios de pares para proporcionar asesoramiento e información acerca de sexualidad y salud reproductiva a los jóvenes de ambos sexos de 12 a 24 años de edad. La evaluación indica efectos positivos considerables en la forma en que se comportan los participantes del programa, la eficacia que estos creen tener y sus conocimientos. Según una encuesta posterior a la intervención, después de que el programa había tenido actividades durante 18 meses, la población objetivo dio muestras de un mayor conocimiento y un mayor uso de los métodos modernos de anticoncepción, cuando se comparó con la encuesta de base.  Los miembros del grupo experimental, al compararlos con los de un grupo de control, se mostraron más seguros de sí mismos al decir "no" a las relaciones sexuales, al pedir al compañero que usara condones y al comprar anticonceptivos. Un número mayor de jóvenes en el grupo experimental que en el grupo de control dijeron que habían adoptado medidas protectoras contra las ETS y el VIH. Entre ellas, la abstinencia, el menor número de compañeros sexuales y el uso de condones.9

 

En un proyecto de CARE en Kenia, Recursos Comunitarios para Menores de 18 Años en Materia de ETS y de VIH (CRUSH), los resultados de una encuesta indicaron que al comparar con un grupo de control integrado por personas que no participaron, el grupo objetivo de escolares de 12 a 18 años tenía mejores conocimientos, actitudes más positivas y parecía haber modificado su comportamiento respecto a la prevención de las ETS y el VIH después de una intervención educativa de pares.4

 

En una fábrica tailandesa, varias trabajadoras adolescentes solteras que participaban en un programa educativo dirigido por pares fueron las que más mejoras tuvieron en cuanto a conocimientos y aptitudes de capacitación al compararlas con sus homólogas que habían sido informadas ya fuese en sesiones dirigidas por educadores adultos de salud o en sesiones en las que se les había dado únicamente material informativo. Las participantes del programa aprendieron a hablar mejor sobre la anticoncepción con sus compañeros, y también pudieron asumir mejor la responsabilidad de practicar la anticoncepción. Los integrantes del grupo dirigido por pares también se dieron mejor cuenta de su posible vulnerabilidad de contraer la infección por el VIH, pero demostraron menos temor porque habían aprendido a protegerse. 3

 

Varios proyectos de compañeros también influyeron en los mismos promotores de compañeros:

  • En el proyecto "Together We Can" de la Cruz Roja de Jamaica, los educadores de pares mejoraron considerablemente los conocimientos que tenían respecto a la transmisión del VIH y los lugares donde los jóvenes pueden solicitar ayuda relativa a las ETS. La mayoría de los educadores de pares también tenían la intención de postergar su primera relación sexual o las subsiguientes y usar condones cuando tuvieran relaciones sexuales.14
  • Un estudio importante de 21 proyectos de AIDSCAP reveló que el 95 por ciento de los educadores de pares había realizado cambios en su propia vida y comportamiento, el 31 por ciento estaba teniendo relaciones sexuales de menos riesgo o usando condones, el 20 por ciento había reducido el número de compañeros sexuales y el 10 por ciento había cambiado sus propias actitudes.6
  • Los promotores que trabajaban en PROJUVE, proyecto juvenil en México, habían cambiado considerablemente tanto sus actitudes como su comportamiento. Y el 97 por ciento de los que tenían una vida sexual activa dijeron que habían usado anticoncepción. Además, los promotores tenían un conocimiento bastante bueno de los métodos anticonceptivos y las ETS.10

 

P: ¿Cuáles lecciones se han aprendido de los programas de pares?

 

  • Muchos jóvenes prefieren recibir información de salud reproductiva de sus pares que de los adultos.5, 6
  • La participación de los promotores de pares hace aumentar considerablemente las remisiones a los servicios de anticoncepción en un lugar determinado.2, 7, 11
  • Los promotores de pares deben ser seleccionados cuidadosamente, recibir la capacitación adecuada, ser supervisados y apoyados.1, 5, 6, 10
  • La capacitación interactiva hace mejorar los resultados del proyecto.4, 5, 12
  • El asesoramiento de pares exige una supervisión y una capacitación más complejas que la educación de pares.6, 13
  • El movimiento de personal es un problema común en los programas de pares, pero se puede abordar parcialmente mediante la selección cuidadosa, el uso de acuerdos contractuales y mediante el buen apoyo, el refuerzo, la compensación u otro tipo de recompensa.2, 8
P: ¿Son los programas de pares eficaces en función de los costos?

 

En algunos casos, se ha recurrido a los servicios de trabajadores de extensión de pares para que hagan aumentar el uso de un consultorio en un lugar determinado. Por lo menos en uno de esos empeños — Gente Joven de Mexfam — cuando se descubrió que los promotores de pares eran más eficaces desde el punto de vista económico, los centros juveniles se cerraron y se reemplazaron por el componente de educación de pares.11

 

Aunque todavía queda mucho que examinar respecto a los costos de contratación, supervisión y sostenibilidad, unos cuantos estudios han comparado los costos de diferentes modelos, incluido el de extensión de pares.

 

En un estudio dirigido por el Population Council en México, Prosuperación Familiar Neolonesa (PSFN) utilizó dos estrategias para ofrecer a los adultos jóvenes servicios de educación sexual y planificación familiar. Al comparar las dos, el programa de extensión de pares — el Programa Comunitario para la Juventud — pudo llegar a los adultos jóvenes con una tercera parte del costo por usuario activo de anticonceptivos de los centros integrados para jóvenes.15

 

Otro estudio comparó dos proyectos de promoción de pares: PROJUVE en México y El Camino en Guatemala. Si bien ambos proporcionaron información en un entorno informal y refirieron a los jóvenes a sus consultorios locales cuando era necesario, PROJUVE, cuyos promotores distribuyeron anticonceptivos directamente, demostró ser más eficaz desde el punto de vista económico que El Camino, el cual dependió de remisiones a su consultorio que ofrecía múltiples servicios.10

 

Referencias

 

  1. AIDSCAP. How to Create an Effective Peer Education Project. FHI. Undated.
  2. Bartling H, Cameron H, Cronk B, et al. Assessing the Evaluation Process: Adolescent Peer Counseling in Latin America. Report prepared for IPPF/WHR and the Applied Workshop in Economic and Political Development of the School of International and Public Affairs, Columbia University. 1996.
  3. Cash K, Anasuchatkul B. Experimental Educational Interventions for AIDS Prevention among Northern Thai Single Migratory Female Factory Workers. ICRW Report-in-Brief. Women and AIDS Research Program. ICRW, 1993.
  4. Chege I, Avarand , Ngay A. Final Evaluation Report. Communication Resources for the Under 18s on STDs and HIV (CRUSH) Project, 1995.
  5. Fee N, Youssef M. Young People, AIDS and STD Prevention: Experience of Peer Approaches in Developing Countries. (Draft). Global Programme on AIDS. WHO, 1993.
  6. Flanagan D, Williams C, Mahler H. Peer Education in Projects Supported by AIDSCAP: A study of 21 projects in Africa, Asia and Latin America. AIDSCAP. 1996.
  7. International Planned Parenthood Federation (IPPF). Understanding Adolescents. An IPPF Report on Young People's Sexual and Reproductive Health Needs. IPPF, 1994.
  8. International Planned Parenthood Federation/Western Hemisphere Region (IPPF/WHR). Responding to the Challenge: Preventing Unwanted Teenage Pregnancy in Latin America and the Caribbean. A project paper on five years of funding from the William and Flora Hewlett Foundation. IPPF, 1995.
  9. Lane C. Peer Education: Hopes and Realities/The West African Youth Initiative. Presented at a John Hopkins University/CEDPA Symposium, "The Young and the Restless," Washington, DC. April 1997.
  10. Lobo EJ. A Study of Youth Promoter Programs Aimed at Adolescent Family Planning in Latin America. Prepared for Pathfinder Fund. Undated.
  11. Marques M. Gente Joven/Young people: A Dialogue on Sexuality with Adolescents in Mexico. Quality/Calidad/Qualité. The Population Council. No. 5. 1993.
  12. Merritt AP, Raffaelli M. Creating a Model HIV Prevention Program for Youth. The Child, Youth, and Family Services Quarterly 16(2). American Psychological Association, 1993.
  13. Perry CL, Sieving R. Peer Involvement in Global AIDS Prevention among Adolescents. Unpublished review commissioned by the Global Programme on AIDS. WHO, 1991.
  14. Randolph SM. Evaluation of the Jamaica Red Cross Society's "Together We Can" HIV/AIDS Peer Education Project. Submitted to the American Red Cross National Headquarters and Jamaica Red Cross Society, 1996.
  15. Townsend JW, Dias de May E, Sepulveda Y, et al. Sex Education and Family Planning Services for Young Adults: Urban Strategies in Mexico. Studies in Family Planning 18(2):103-108 (1987).
  16. World Health Organization/United Nations Population Fund/United Nations Children's Fund (WHO/UNFPA/UNICEF). Programming for Adolescent Health. Discussion paper prepared for the WHO/UNFPA/UNICEF study group on programming for adolescent health. 29 November-4 December 1995. Saillon, Switzerland. 1995.


Reimpreso con permiso del Proyecto "FOCUS on Young Adults" de Pathfinder International, 2002.

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