Los programas de salud reproductiva de los países en desarrollo afrontan retos enormes en la prestación de atención de salud con recursos limitados, lo cual hace que sea esencial que los directores determinen cómo pueden usar recursos de una manera más productiva. Para que los programas sean sostenibles, los directores también deben ser cada vez más innovadores en la búsqueda de nuevas formas de dirigir sus programas y generar ingresos.
Mediante su investigación y sus intervenciones, los economistas de salud de FHI ayudan a los programas a cerrar la brecha que existe entre las necesidades de los clientes y los recursos de los programas, y a explorar maneras de mejorar la productividad de los programas y la calidad de la atención.