Cuando se usan en forma correcta y sistemática, los anticonceptivos orales (AO) están entre los métodos anticonceptivos más eficaces. Han sido objeto de acogida excelente en el mundo entero y los pueden usar sin peligro la gran mayoría de las mujeres sanas. El efecto anticonceptivo de los AO es reversible: cuando las píldoras se dejan de tomar la fertilidad regresa rápidamente, por lo cual son ideales para postergar y espaciar los embarazos. Además, los AO ofrecen muchos beneficios de salud que no son de carácter anticonceptivo.
Los anticonceptivos orales combinados (AOC) que contienen formas sintéticas de las hormonas femeninas estrógeno y progestina, son los anticonceptivos orales de uso más generalizado. Pero los AO sólo de progestina, conocidos como PSP suelen ser una buena opción de anticoncepción para las mujeres que están amamantando. Ciertos regímenes de AO se pueden usar para la anticoncepción de emergencia; es decir, para prevenir un embarazo poco después de haber tenido relaciones sexuales sin protección.
Family Health International viene realizando investigaciones relativas a anticonceptivos orales desde hace varios decenios. Hemos explorado los efectos del uso de anticonceptivos orales en la propagación de infecciones de transmisión sexual (ITS), incluida la infección por el VIH, hemos estudiado las tasas de embarazo de los métodos, las razones de discontinuación y los conocimientos que tienen los usuarios acerca del uso correcto. Además, hemos colaborado con programas para mejorar las aptitudes de prestación de servicios y los conocimientos de los proveedores en materia de anticonceptivos orales.