Las iniciativas de carácter religioso son cruciales para el éxito de los esfuerzos de prevención y atención del VIH/SIDA en todo el mundo.
Casi todas las comunidades del mundo entero tienen iglesias, mezquitas, sinagogas u otras instituciones religiosas que ejercen considerable influencia cultural, política, social, educativa y económica.
Las instituciones religiosas pueden considerarse las organizaciones no gubernamentales de mayor tamaño, más estables y financiadas por la base más extensa de contribuciones. Son respetadas en sus comunidades y la mayoría de ellas tienen recursos, estructuras y sistemas en que basarse.
Las organizaciones religiosas poseen los recursos humanos, físicos, técnicos y financieros que se necesitan para apoyar y realizar iniciativas a pequeña y gran escala, y pueden ejecutar dichas acciones de forma muy eficaz en función de los costos, debido a su capacidad para obtener una gran cantidad de trabajo voluntario y otros recursos con muy poco esfuerzo.
Es esencial hacer partícipes a grupos religiosos en la prevención y la atención del VIH/SIDA, por su propio bien y el bien de la sociedad.
Incluso las delicadas cuestiones morales que implican ciertas estrategias (como la promoción del uso de condones) pueden resolverse lo suficiente para permitir colaboración y entendimientos, si se abordan de forma abierta y con respeto mutuo. Algunas de las tensiones inherentes en la colaboración entre diversos grupos pueden desactivarse (y llegar a un clima de cooperación), si se acuerda establecer límites en el alcance de la cooperación sobre el tema y hacer a un lado otros puntos de discrepancia.
El poder y los logros de las iniciativas de carácter religioso hasta la fecha (entre las que se encuentran acciones intersectarias, un alto nivel de voluntariado y la evolución el personal eclesiástico y de salud hacia una actitud más integral) pueden ser los cimientos de la coordinación futura entre las organizaciones religiosas y los esfuerzos multilaterales, gubernamentales y de las ONG.
El desarrollo de iniciativas partiendo de un sentido compartido de compasión y deseo de servir a los demás puede unir incluso a la gente más dispar, en términos de valores y creencias, para beneficio de todos.