Del 11 al 14 de diciembre de 1995 se reunieron en Bellagio, Italia, expertos del mundo entero en investigación biomédica, investigación en las ciencias sociales, políticas de planificación familiar y prácticas clínicas, educación médica, salud de la mujer y comunicaciones, a fin de examinar el Método de Lactancia y Amenorrea para la planificación familiar. La conferencia fue auspiciada por la Organización Mundial de la Salud, Family Health International y el Instituto para la Salud de la Reproducción de la Universidad de Georgetown y apoyada por la Fundación Rockefeller.
Si bien es cierto que por mucho tiempo se ha sabido que la lactancia materna puede retrasar el regreso de la fertilidad, hasta hace poco no estaba claro cuáles eran las condiciones en que las mujeres podían aprovechar de manera confiable este fenómeno. En 1988, los científicos que se reunieron en Bellagio, Italia, propusieron la forma en que las mujeres en el postparto podían usar la amenorrea de la lactancia como método de planificación familiar. Basándose en las investigaciones examinadas en la reunión, concluyeron que entre las mujeres que no están usando ningún método de planificación familiar pero que están amamantando completa o casi completamente y están amenorréicas, las probabilidades de quedar embarazadas en los primeros seis meses después del parto son de menos del 2 por ciento. (Declaración de Consenso: La Lactancia como Método de Planificación Familiar, The Lancet, noviembre 19 de 1988). Esta conclusión ha llegado a conocerse como el "Consenso de Bellagio".
Después de la reunión del Consenso de 1988 se realizaron varios estudios diseñados expresamente para someter a prueba dicho Consenso. A fin de examinar los resultados de esos estudios y otras investigaciones pertinentes, los expertos se reunieron en Bellagio en 1995. Concluyeron que el Consenso de Bellagio se ha confirmado claramente.
Los estudios realizados para evaluar el Consenso de Bellagio han demostrado que las mujeres que están amamantando completa o casi completamente corren un riesgo muy bajo de quedar embarazadas en los primeros seis meses después del parto siempre y cuando sigan amenorréicas. En efecto, la tasas de embarazo de las tablas de vida observadas fueron de menos del 2 por ciento. Además, en los estudios que incluyeron la promoción de prácticas apropiadas de lactancia materna, los porcentajes de mujeres que seguían amenorréicas y que seguían amamantando completamente a los seis meses postparto eran más elevados que los de los grupos de control que no recibieron ese apoyo.
En 1989 se definió el uso del Consenso de Bellagio como método de planificación familiar para las mujeres y se denominó Método de Lactancia y Amenorrea, y se elaboraron guías para su uso. Tales guías incluyen tres criterios, y todos ellos deben satisfacerse para garantizar una protección adecuada contra un embarazo no planificado: 1) amenorrea, 2) lactancia materna completa o casi completa, y 3) uso del método durante los primeros seis meses postparto. Las guías para el Método de Lactancia y Amenorrea incluyen aconsejar a las mujeres que ya no satisfacen estos tres criterios o que ya no desean usar el Método de Lactancia y Amenorrea que comiencen a usar inmediatamente otro método de planificación familiar si desean evitar el embarazo. Los programas deben asegurarse de que toda usuaria del Método de Lactancia y Amenorrea puede empezar a usar un nuevo método, de modo que se garantice la protección continua contra un embarazo no planificado.
La eficacia del Método de Lactancia y Amenorrea se ha demostrado completamente en los estudios prospectivos y los programas deben considerar el Método de Lactancia y Amenorrea como un método adicional que aumenta las opciones de planificación familiar para las mujeres en el postparto. El Método de Lactancia y Amenorrea debe recibir el apoyo programático y político necesario para que esté disponible en todo el mundo.
Además de llegar a un acuerdo unánime en el sentido de que se ha confirmado el Consenso de Bellagio, el grupo también llegó a las siguientes conclusiones respecto a los tres criterios del Método de Lactancia y Amenorrea :
1. No es posible eliminar el criterio de la amenorrea.
El fin de la amenorrea es el signo más claro que indica la presencia de un mayor riesgo de embarazo. Los participantes acordaron que en el uso del Método de Lactancia y Amenorrea el fin de la amenorrea puede definirse razonablemente como el momento en que ocurren, después del 56 día postparto, dos días consecutivos de sangrado/manchado o cuando la mujer considera que ha vuelto a tener la menstruación, cualquiera que ocurra primero.
2. El requisito de lactancia materna completa o casi completa puede ser flexible.
Se recomienda la lactancia materna completa o casi completa en los primeros seis meses postparto para mantener la amenorrea de la lactancia y por el bien de la salud del bebé. En muchos de los estudios examinados, e incluso en los estudios en que muchas mujeres no siguieron amamantando completa o casi completamente, las tasas de embarazo durante la amenorrea de la lactancia fueron muy bajas durante los primeros seis meses. Antes de tomar la decisión de ser flexible en cuanto al requisito de la lactancia materna completa o casi completa, el proveedor y la usuaria deben ser conscientes de que el estímulo producido por la lactancia materna es lo que causa la amenorrea y la protección que de ella se deriva contra el embarazo. Por consiguiente, agregar suplementos a la dieta del lactante o disminuir el estímulo producido por la lactancia materna puede acelerar el regreso de la menstruación y reducir la duración de la eficacia del Método de Lactancia y Amenorrea. Todavía hay que investigar si el riesgo de embarazo aumenta en esas circunstancias.
3. Se puede prolongar el uso del Método de Lactancia y Amenorrea hasta después de seis meses postparto.
Los niños mayores de seis meses necesitan suplementación alimentaria. Generalmente, la suplementación con otros alimentos reduce la lactancia materna. No obstante, en muchos, pero no todos los estudios examinados, entre las mujeres que continúan amamantando después de seis meses (aunque suplementen la dieta del lactante), las tasas de embarazo durante la amenorrea de la lactancia, a pesar de ser más elevadas que a los seis meses, siguen siendo bajas, lo cual posiblemente permite que se prolongue el uso del Método de Lactancia y Amenorrea. Se requiere investigar más para determinar en qué condiciones se podría prolongar el uso.
Los participantes estuvieron de acuerdo en que se necesita investigación en el campo programático y biomédico además de la investigación antes sugerida respecto a los criterios del Método de Lactancia y Amenorrea.
Las necesidades de investigación programática incluyen, entre otras cosas, los estudios relativos a:
- Los resultados del Método de Lactancia y Amenorrea en una amplia variedad de condiciones prácticas.
- El efecto del Método de Lactancia y Amenorrea en el uso de la planificación familiar, especialmente entre las mujeres que de otro modo no decidirían usar la planificación familiar.
- El uso del Método de Lactancia y Amenorrea en poblaciones especiales como las madres que se separan de sus recién nacidos durante largos períodos cada día y las madres de niños prematuros.
- La integración del Método de Lactancia y Amenorrea en la planificación familiar y otros servicios de atención de salud pertinentes, tales como los relacionados con la salud maternoinfantil y la salud de la reproducción.
- El nivel y la índole del apoyo necesario para el uso eficaz del Método de Amenorrea de la Lactancia, como las formas de simplificar el asesoramiento sin perder la eficacia.
Las necesidades de investigación biomédica incluyen, entre otras cosas, los estudios relativos a:
- Los factores que determinan si una mujer ovula antes o después de que vuelve a menstruar.
- Los niveles y los patrones de lactancia necesarios para mantener las tasas reducidas de embarazo observadas con las guías actuales del Método de Lactancia y Amenorrea.
- La importancia relativa de los distintos factores que contribuyen a la infertilidad producida por la lactancia.
Participantes:
Kristin Cooney, Olukayode Dada, Soledad Díaz, William Finger, Anna Glasier, Barbara Gross, Helena von Hertzen, Virginia Hight-Laukaran, Kathy Kennedy, Miriam Labbok, Alan McNeilly, Chloe O'Gara, Alfredo Pérez, Rebecca Ramos, Roberto Rivera, Pramilla Senanayake, Mamdouh Shaaban, Roger Short, Jeffrey Spieler, Jean-Christophe Thalabard, James Trussell, Verónica Valdés, Paul Van Look and Beverly Winikoff, con Mónica Banks (como personal de apoyo).
La declaración presentada es el consenso de los participantes en la conferencia y no refleja necesariamente las opiniones de la Organización Mundial de la Salud, de Family Health International, del Instituto para la Salud de la Reproducción de la Universidad de Georgetown o de la Fundación Rockefeller.