La primera fase de un estudio importante realizado en seis países indica que la promoción de la abstinencia sexual para prevenir la infección por el VIH contribuyó en la postergación de aproximadamente un año del inicio de la vida sexual en los jóvenes de dos países – Uganda y Zambia – donde la prevalencia de la infección por el VIH había disminuido a lo largo de los años noventa.1 En ambos países, la postergación del inicio de la vida sexual en los jóvenes, la abstinencia y el uso de condones con parejas no permanentes contribuyeron a una menor prevalencia de infección por el VIH. Sin embargo, el estudio concluyó que la disminución de casos de dicha infección probablemente se debió esencialmente a que tanto los adolescentes como los adultos tuvieron menos compañeros sexuales.
En Tailandia, un tercer país donde disminuyó la prevalencia de infección por el VIH, el menor número de relaciones sexuales –comerciales y otras no maritales– y el mayor uso de condones durante las relaciones sexuales comerciales posiblemente hayan contribuido a esa disminución. Este tipo de cambio de comportamiento multifacético no se produjo en el mismo grado en los otros tres países del estudio –Camerún, Kenia y Zimbabwe– donde la prevalencia de infección por el VIH no disminuyó.
Por lo tanto, la "estrategia de ABC" (Abstinencia, Basar la relación en la fidelidad o reducir el número de compañeros sexuales, o –si "A" o "B" no se pueden lograr– Condones usados sistemática y correctamente) sigue siendo una recomendación general apropiada. Y los mensajes para postergar el inicio sexual o para empezar a practicar la abstinencia incluso después de haber tenido una vida sexual activa deben ser parte integrante de los programas para prevenir la infección por el VIH, otras infecciones de transmisión sexual (ITS) y el embarazo en las jóvenes solteras.
Postergación del inicio sexual
En todo el mundo, la edad de la pubertad está bajando al tiempo que en general la edad de contraer matrimonio está aumentando. Esos factores dan lugar a un período más largo durante el cual los jóvenes solteros pueden tener una vida sexual activa, a menudo en una serie de relaciones monógamas. En las encuestas demográficas y de salud en las que participaron jóvenes de 15 a 19 años de edad, más del 25 por ciento de los varones en Brasil, Gabón, Haití, Hungría, Kenia, Letonia, Malawi, Mozambique y Nicaragua dijeron que habían tenido relaciones sexuales antes de haber cumplido los 15 años de edad. En general, más del 15 por ciento de las jovencitas encuestadas dijeron que habían tenido relaciones sexuales antes de cumplir los 15 años.2
Por razones conductuales así como fisiológicas, el inicio sexual temprano hace que los adolescentes corran un mayor riesgo de infección por el VIH y otras ITS. Los jóvenes que comienzan a tener relaciones sexuales a una edad temprana tienen más probabilidades de tener parejas de alto riesgo o múltiples compañeros sexuales y menos probabilidades de usar los condones.3
Hay muchos factores que influyen en el momento en que se tiene la primera relación sexual. La Organización Mundial de la Salud realizó un examen de los estudios que se llevaron a cabo en 53 países y encontró factores protectores y factores de riesgo comunes en todo el mundo. Tener relaciones positivas con padres y profesores, tener creencias espirituales y asistir a la escuela guardaban relación con una menor probabilidad de que las relaciones sexuales se iniciaran a una edad temprana. En contraste, otros comportamientos peligrosos y amigos sexualmente activos guardaban relación con una mayor probabilidad de tener relaciones sexuales a una edad temprana.4
Postergar la primera relación sexual o abstenerse de las relaciones sexuales después de haber tenido una vida sexual activa tal vez sea difícil. Es posible que los jóvenes no practiquen perfectamente la abstinencia y que no usen los condones sistemática y correctamente. Algunos pueden considerar que están practicando la abstinencia si se abstienen del coito vaginal, incluso cuando realizan otros actos sexuales íntimos. Una persona joven puede tener relaciones sexuales en un momento de "debilidad", lo cual pone de relieve la necesidad de ayudar a los jóvenes a desarrollar aptitudes de abstinencia. Otros jóvenes pueden sentirse obligados a tener relaciones sexuales. En un estudio realizado en KwaZulu Natal, Sudáfrica, que es una provincia enormemente afectada por la epidemia de infección por el VIH/SIDA, el 24 por ciento de unas 800 jóvenes de 15 a 24 años de edad dijeron que habían sido "persuadidas" o "engañadas" cuando tuvieron su primera experiencia sexual.5
Sin embargo, postergar la primera relación sexual o abstenerse de las relaciones sexuales después de haber tenido una vida sexual activa puede ser empoderador. La doctora Nancy Williamson, directora de YouthNet y vicepresidenta de FHI, opina: "Es posible que los jóvenes no tengan poder en muchos aspectos de sus vidas. Pero la mayoría de los jóvenes sí son capaces de abstenerse o de postergar las relaciones sexuales, una vez que han comprendido qué beneficios obtienen al hacerlo".
— Claudia Daileader Ruland,
YouthNet Diseminación de información
Referencias
- Bessinger R, Akwara P, Halperin D. Sexual Behavior, HIV, and Fertility Trends. A Comparative Analysis of Six Countries. Phase I of the ABC Study. Washington, DC: U.S. Agency for International Development, Measure Evaluation, 2003.
- United Nations Children's Fund (UNICEF). Young People and HIV/AIDS: Opportunity in Crisis. New York, NY: UNICEF, 2002.
- World Health Organization. The context of young people's sexual relations. Progr Reprod Health Res 2000;53:2-3.
- World Health Organization. Broadening the Horizon: Balancing Protection and Risk for Adolescents. Geneva, Switzerland: World Health Organization, 2002. Disponible en línea (PDF, 1.2MB).
- Manzini N. Sexual initiation and childbearing among adolescent girls in KwaZulu Natal, South Africa. Reprod Health Matters 2001;9(17):44-52.