Muchas organizaciones están colaborando para mejorar los programas de salud reproductiva en todo el mundo. Con ese fin, están determinando y alentando el uso de las "mejores prácticas". Pero, ¿qué es una "mejor práctica"?
Las mejores prácticas van desde procedimientos médicos o técnicas de capacitación hasta programas completos. Algunas de estas prácticas están respaldadas por las pruebas más sólidas disponibles para los especialistas en salud pública: los resultados de exámenes sistemáticos de ensayos controlados aleatorizados. Algunas se basan en estudios menos rigurosos que pueden ser las únicas medidas disponibles para evaluar su eficacia. Otras intervenciones de salud reproductiva no se pueden someter a prueba, pero han demostrado ser prometedoras basándose en la experiencia sobre el terreno de una o más organizaciones.
El Programa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Mapeo de las Mejores Prácticas en Salud Reproductiva centra su atención en las prácticas clínicas basadas en pruebas determinadas mediante análisis sistemáticos de investigación. Su instrumento de diseminación principal es la publicación electrónica anual de la OMS: la Biblioteca de Salud Reproductiva (RHL). Así mismo, el programa ha elaborado una serie de talleres interactivos para alentar el uso de la RHL y la adopción de pruebas basadas en prácticas obstétricas. Un ensayo controlado aleatorizado para poner a prueba este método de facilitar la aplicación de mejores prácticas se ha iniciado en 22 hospitales en la Ciudad de México y 18 hospitales en la parte nororiental de Tailandia. Se prevé que los resultados estarán disponibles en 2004.
La Iniciativa de Mejores Nacimientos, labor afín para promover prácticas obstétricas demostradas, determinadas gracias a la RHL, está ayudando al personal de hospitales de maternidad en cuatro provincias sudafricanas a adoptar prácticas beneficiosas y abandonar las prácticas dolorosas, posiblemente perniciosas, o que no tienen ningún beneficio demostrado. Después de que los resultados preliminares de un estudio piloto en 10 hospitales de la provincia de Gauteng indicaron un aumento del número de hospitales que adoptaban prácticas clínicas basadas en pruebas1, la iniciativa se extendió a cinco distritos de Gauteng y a las provincias de Eastern Cape, Western Cape y KwaZulu-Natal. La estrategia de la Iniciativa de Mejores Nacimientos también se está adaptando para programas piloto en China, Tanzanía y Zimbabue.
El doctor A. Metin Gülmezoglu, editor coordinador de la RHL señala que gran parte de los datos en la RHL tiene que ver con prácticas obstétricas, y añade: "Ha habido muchos análisis sistemáticos relacionados con el embarazo y el parto, pero hemos comenzado a recibir más pruebas relacionadas con el VIH y la planificación familiar".
Sin embargo, cuando esas pruebas no existen, los proveedores y los directores de programas necesitan orientación sobre el valor que tiene la adopción de prácticas que parecen prometedoras mediante las evaluaciones de los programas y otras evaluaciones, pero que no se han sometido a pruebas rigurosas. Para satisfacer esa necesidad, Advance Africa — proyecto patrocinado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) — ha elaborado un compendio de modelos de programas y de intervenciones de salud reproductiva que se considera han tenido cierto impacto mensurable, más que todo fuera de entornos experimentales. Los expertos técnicos examinan cada práctica que se presenta para el compendio, y las que cumplen con los criterios2 de Advance Africa se clasifican como mejores prácticas. La base de datos de consulta del compendio puede ayudar a los directores de programas a aplicar las mejores prácticas. Así mismo, Advance Africa ofrece asistencia técnica para determinar las mejores prácticas que mejorarán los programas.
La Iniciativa del Consorcio para la Aplicación de las Mejores Prácticas, dirigida por el Departamento de Salud Reproductiva e Investigación de la OMS, colabora con las organizaciones del campo de la salud reproductiva para emparejar las mejores prácticas con las necesidades de los programas, armonizar los enfoques y reducir la duplicación de esfuerzos. Las mejores prácticas, sacadas de la investigación y la experiencia con los programas, han sido determinadas por los miembros del consorcio porque consideran que son las formas más eficaces y eficientes de mejorar la atención de salud reproductiva. Los participantes de las reuniones regionales y entre países en torno a la iniciativa asisten a un taller relativo a las mejores prácticas antes de trabajar en equipos nacionales para planificar el uso de dichas prácticas con el propósito de alcanzar varias metas. Por ejemplo, durante una reunión celebrada en El Cairo en 2002, los miembros del equipo de Jordania descubrieron que varios grupos de su país estaban elaborando programas de capacitación relativa al asesoramiento en salud reproductiva. El equipo jordano decidió elaborar un solo programa de capacitación en salud reproductiva para los proveedores de atención de salud, con lo cual se redujo la duplicación de esfuerzos y materiales al mismo tiempo que se lograban objetivos de capacitación particulares; por ejemplo, un mejor asesoramiento. La OMS y otras 17 organizaciones más que integran el Consorcio de Aplicación de las Mejores Prácticas establecen redes para apoyar a los directores de programas en la aplicación de las mejores prácticas.
— Kathleen Henry Shears
Referencias
- Smith H, Garner P. Better Births Initiative: A programme for action in middle- and low-income countries. In Making Childbirth Safer through Promoting Evidence-based Care. Washington, DC: Global Health Council, 2002.
- Advance Africa. Compendium of Best Practices: A Compendium for Reproductive Health Service Delivery. Disponible en línea.