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Salud reproductiva

El acceso fácil a las píldoras es importante

Exigir receta para las PAE representa una barrera importante para el uso eficaz.
 

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Informar a las clientas acerca de las píldoras anticonceptivas de emergencia (PAE) constituye un paso importante para el éxito del método en la prevención de los embarazos no planificados. Sin embargo, mantener a las clientas bien informadas es sólo una parte de una buena estrategia para mejorar el acceso a las píldoras anticonceptivas de emergencia. Las clientas deben poder obtener las píldoras fácilmente a un costo razonable, antes de que transcurran tres días desde el momento del acto sexual sin protección. Incluso si una clienta sabe que puede obtener píldoras anticonceptivas de emergencia, a menudo hay barreras que se oponen al acceso fácil. Entre ellas figuran los requisitos innecesarios de una receta, la mala disposición de los proveedores a ofrecer ayuda, el costo y el acceso difícil.

Una forma importante de mejorar el acceso a las píldoras anticonceptivas de emergencia es ofrecerlas sin receta médica. El doctor David A. Grimes de FHI se encuentra entre los que promueven la eliminación del requisito de receta que existe en muchos países, incluido Estados Unidos. Recientemente presentó sus comentarios a la Administración de Estados Unidos de Alimentos y Medicamentos a favor de las ventas sin receta.

fotografía - tarjeta de información

«El requisito de receta es una barrera importante que se opone al accesoé dijo, puesto que a menudo las mujeres no pueden acudir a un proveedor de servicios de salud rápidamente para obtener una receta. ‚Eliminar el requisito de receta y permitir a las mujeres que compren las píldoras directamente constituye la forma más eficaz para que las mujeres obtengan y usen las píldoras en cualquier momento que sea necesario.»

Es probable que muchas mujeres necesiten la anticoncepción de emergencia en horas que no corresponden con los horarios habituales de los consultorios, particularmente en los fines de semana y los días feriados. La falta de tiempo para hacer una cita y cumplir con ella para recibir anticoncepción de emergencia de un proveedor de servicios de salud puede ser una obstáculo importante que se opone al uso apropiado.

Incluso cuando se requiere receta, eliminar simplemente la visita al consultorio o a la clínica puede reducir considerablemente el tiempo necesario para obtener anticoncepción de emergencia. Por ejemplo, en el estado de Washington en Estados Unidos, los farmacéuticos pueden recetar las píldoras anticonceptivas de emergencia directamente a las mujeres, sin que sea necesario acudir a un médico. Y en San Francisco, un nuevo programa permite a las mujeres obtener píldoras sin receta si sus médicos o consultorios han hecho arreglos previos con las farmacias participantes.

El suministro de píldoras anticonceptivas de emergencia directamente por medio de los farmacéuticos puede mejorar el acceso, porque las farmacias suelen estar situadas convenientemente y a menudo están abiertas en las noches, los fines de semana y los días feriados, cuando probablemente los médicos y los proveedores de los consultorios no están disponibles. Así mismo, es posible que en las zonas rurales y otros lugares remotos que no tienen consultorios o médicos haya farmacias donde se presten servicios.

Segura para la mayoría de las mujeres

A veces, los proveedores de servicios de planificación familiar limitan el acceso a la anticoncepción de emergencia innecesariamente debido a preocupaciones infundadas acerca de los efectos que el uso de las píldoras tiene en la salud. Dada la breve duración del régimen, el uso de las píldoras anticonceptivas de emergencia es seguro para la mayoría de las mujeres. Aparte de un embarazo existente, la Organización Mundial de la Salud no enumera ninguna contraindicación para el uso de las píldoras anticonceptivas de emergencia.1 E incluso si se toman durante el embarazo, no se conoce ningún caso en que hayan hecho daño a la madre o al feto.2

Los estudios han indicado que la anticoncepción de emergencia no anima a las adolescentes a tener relaciones sexuales, especialmente contra los deseos de sus padres, si ya no tendían a tenerlas. En Estados Unidos, aproximadamente 50 por ciento de las adolescentes empiezan a tener relaciones sexuales a los 17 años de edad, ya sea con el consentimiento de sus padres o sin él. Dado que las adolescentes sexualmente activas generalmente tienen relaciones sexuales sin protección, especialmente durante los primeros seis meses de actividad sexual, el fácil acceso a la anticoncepción de emergencia puede ser importante para esta población.3

A algunos proveedores les preocupan los posibles riesgos que las adolescentes pueden correr si tienen acceso fácil a la anticoncepción de emergencia. Sin embargo, las pocas contraindicaciones para el uso de los anticonceptivos orales corrientes rara vez se aplican a las adolescentes.

La anticoncepción de emergencia para las adolescentes puede ayudar a prevenir un embarazo no planificado y también puede servirle a la joven como una introducción para la anticoncepción corriente. Facilitar el acceso a la anticoncepción de emergencia, por ejemplo al proporcionar la anticoncepción de emergencia en las escuelas y otros lugares donde los jóvenes se reúnen en vez de proporcionarla solamente mediante un médico o un consultorio, podría ayudar a muchas adolescentes a evitar el trauma de un embarazo no planificado y tal vez un aborto posterior.

Ya desde un principio las adolescentes hacen frente a muchas barreras que se oponen a los servicios de anticoncepción. La falta de dinero para pagar las visitas ambulatorias, los costos de las pruebas de laboratorio o los medicamentos recetados constituye un problema para las adolescentes de todos los niveles económicos. El transporte para ir al consultorio y regresar a la casa puede ser un problema para las adolescentes, como también encontrar consultorios que tengan horarios convenientes, teniendo en cuenta los horarios de la escuela y el trabajo. Los adultos jóvenes también sienten vergüenza y son objeto de desaprobación por parte de los adultos de más edad, por ejemplo los padres y maestros, lo cual les dificulta pedir ayuda en los consultorios.

«Las píldoras anticonceptivas de emergencia -- y los conocimientos acerca de su uso -- deben estar al alcance de las adolescentes en consultorios en escuelas, farmacias, tiendas de productos variados u otros entornos donde los jóvenes se sienten cómodos al pedir productos y servicios de atención de salud», opina la doctora Charlotte Ellertson en la Ciudad de México, quien es directora de salud reproductiva de Population Council para América Latina y el Caribe y ha escrito mucho acerca de la anticoncepción de emergencia.

«Del mismo modo, tener las píldoras en paquetes dedicados a la anticoncepción de emergencia facilitará a las mujeres obtener la dosis adecuada cada vez, aunque, si es necesario, las mujeres también pueden usar píldoras de paquetes de anticonceptivos orales corrientes sin ningún problema. Poner información detallada de anticoncepción de emergencia en cuanto a marcas, dosis y lugares dónde obtener ayuda en sitios en la Web y servicios de consulta telefónica directa también puede orientar a muchos jóvenes cuando necesitan ayuda.»

Costo y conveniencia

A pesar de que las píldoras anticonceptivas de emergencia sólo se deben usar ocasionalmente, el tratamiento puede ser relativamente costoso para las mujeres que tienen ingresos limitados. Algunos expertos opinan que el suministro de píldoras anticonceptivas de emergencia para poblaciones designadas, como se ha hecho con los condones, reduciría esta barrera.

En varios países se pueden obtener píldoras anticonceptivas de emergencia especialmente empacadas. Preparar las dosis adecuadas usando anticonceptivos orales corrientes es una posibilidad, pero podrían desperdiciarse las píldoras y es poco conveniente. Así mismo, al calcular el número adecuado de píldoras corrientes necesarias aumenta el riesgo de error en la dosificación. Según la marca, el equivalente a una dosis de píldoras anticonceptivas de emergencia sería entre 2 y 25 píldoras anticonceptivas orales corrientes.

Si no se puede tener acceso a la anticoncepción de emergencia sin receta, otra estrategia para mejorar el acceso sería proporcionar a las mujeres un suministro de píldoras para que las tengan en su casa. Esto eliminaría por lo menos un viaje al consultorio o a la farmacia, el cual requiere tiempo y dinero.4

¿Tenderían más las mujeres a usar la anticoncepción de emergencia oportuna y rápidamente si pudieran obtener las píldoras de manera conveniente, confidencial y oportuna? ¿Adoptarían un comportamiento más arriesgado al saber que la anticoncepción de emergencia es fácil de obtener?

Para ayudar a responder a estas preguntas, un grupo de investigadores estudiaron a 1.083 mujeres que acudían a un consultorio de planificación familiar y a un hospital en Edimburgo, Escocia, durante dos años.5 Los investigadores dieron a aproximadamente la mitad de las participantes del estudio un suministro renovable de píldoras anticonceptivas de emergencia e instrucciones para que se las llevaran a su casa. A la otra mitad de las mujeres no se les suministraron píldoras pero se les informó que, en caso de que el método anticonceptivo que usaban fallara (por ejemplo, si el condón se rompía o si olvidaban tomarse las píldoras), debían acudir a un médico para obtener una receta para las píldoras anticonceptivas de emergencia.

El estudio observó que casi la mitad (47 por ciento) de las mujeres que tenían anticoncepción de emergencia a mano la usaron por lo menos una vez, y la usaron correctamente. Esta cifra se compara con el 27 por ciento en el grupo que no recibió las píldoras listas para usarse. Ninguno de los dos grupos tuvo más probabilidades de repetir la anticoncepción de emergencia más de una vez. Además, 89 por ciento de las mujeres que tenían las píldoras dijeron que el uso de la anticoncepción corriente no había cambiado, y 8 por ciento notificaron que la disponibilidad de la anticoncepción de emergencia les daba «tranquilidad».

El estudio concluyó que las mujeres pueden autoadministrarse la anticoncepción de emergencia correctamente, en el momento adecuado, sin efectos adversos y sin abandonar su método anticonceptivo corriente. Los investigadores consideran que el mayor acceso a la anticoncepción de emergencia puede reducir la tasa de embarazos no deseados y de abortos.

Un estudio llevado a cabo en Zambia trató de determinar cuál estrategia de anticoncepción de emergencia era más eficaz al menor costo posible en un país en desarrollo donde los recursos son limitados. Aproximadamente la tercera parte de las 895 mujeres que participaron en el estudio recibieron un suministro de píldoras anticonceptivas de emergencia para que las guardaran en su casa. Otra tercera parte recibió una tarjeta de receta con la que se podían obtener píldoras anticonceptivas de emergencia en centros de salud locales 24 horas al día, siete días a la semana, «sin hacer ninguna pregunta». A las integrantes del último grupo -- grupo testigo -- simplemente se les informó acerca de la anticoncepción de emergencia y dónde obtenerla, pero no se les dio píldoras ni tarjetas de receta. Todas las participantes eran usuarias de métodos anticonceptivos corrientes por primera vez -- de condones o de anticonceptivos orales.

Los resultados revelaron que 80 por ciento de las mujeres que necesitaron usar la anticoncepción de emergencia y que tenían las píldoras a mano las usaron dentro de un período de 24 desde el momento del acto sexual sin protección. Sin embargo, las mujeres que tenían la tarjeta de receta no obtuvieron la anticoncepción de emergencia antes que las que no tenían píldoras ni tarjeta -- sólo aproximadamente la mitad de estos dos grupos usaron las píldoras en las primeras 24 horas. Los autores sospechan que las mujeres que tenían tarjetas estaban poco dispuestas a usarlas.

El estudio también observó que existía una necesidad de mejor asesoramiento relativo a la anticoncepción de emergencia. Algunas clientas tendían a usar las píldoras anticonceptivas de emergencia en lugar de la anticoncepción corriente porque creían que un régimen que requería sólo dos píldoras cuando se necesitaban, en vez de una píldora diaria, sería más ‚potenteé y, por lo tanto, más eficaz. Además, la disponibilidad de píldoras anticonceptivas de emergencia a veces perjudicaba la capacidad de una mujer de negociar con su compañero el uso de condones.6

Sitios en la Web, servicios de consulta telefónica directa

Los sitios en la Web y los servicios de consulta telefónica directa ofrecen asesoramiento relativo a cómo obtener servicios de anticoncepción de emergencia. No obstante, las investigaciones plantean interrogantes respecto a la utilidad de dichos servicios.

En un estudio llevado a cabo en Estados Unidos, dos investigadoras que habían recibido educación universitaria se hicieron pasar por mujeres a quienes se les había roto el condón ‚la noche anterioré -- sin especificar el número de horas que habían transcurrido -- y llamaron a centenares de proveedores que figuraban en listas de servicios de consulta telefónica directa y de sitios en la Web relativos a la anticoncepción de emergencia.

No se hizo ninguna llamada durante los fines de semana ni en días feriados, que es cuando las clínicas y los consultorios médicos privados estarían cerrados.

A pesar de estas condiciones favorables para obtener una receta a tiempo, sólo 76 por ciento de los proveedores pudieron dar recetas o citas antes de que transcurrieran 72 horas. Las autoras consideran que una mujer más típica que llame al servicio de consulta telefónica directa, como una mujer que ha recibido poca educación o que no habla bien inglés, que llame durante la noche o el fin de semana, tendría muy pocas probabilidades de obtener ayuda a tiempo.

El estudio concluyó que, a pesar de la disponibilidad de información relativa a la anticoncepción de emergencia en los sitios en la Web y en los servicios de consulta telefónica directa, el acceso a la anticoncepción de emergencia por conducto de éstos es deficiente.

A menos que los proveedores receten y suministren la anticoncepción de emergencia sin dilación, el potencial de prevenir embarazos mediante la anticoncepción de emergencia no se podrá aprovechar plenamente.7

-- Ellen Devlin

Notes

  1. Organización Mundial de la Salud. Mejorando el acceso a la calidad de atención en planificación familiar. Criterios de elegibilidad médica para el uso de los anticonceptivos. Organización Mundial de la Salud, 1996.
  2. Bracken MB. Oral contraception and congential malformations in offspring: a review and meta-analysis of the prospective studies. Obstet Gynecol 1990;76(3, Pt 2):552-57; Simpson JL, Phillips OP. Spermicides, hormonal contraception and congenital malformation. Adv Contracept 1990;6(3):141-67.
  3. Hewitt G. Should adolescents have over-the-counter access to oral contraceptive pills and antibiotics? Adolesc Med 1997;8(3):443-48.
  4. Trussell J, Koenig J, Ellerston C, et al. Preventing unintended pregnancy: the cost-effectiveness of three methods of emergency contraception. Am J Public Health 1997;87(6):932-37.
  5. Glasier A, Baird D. The effects of self-administering emergency contraception. N Engl J Med 1998;339(1):1-4.
  6. Skibiak JP, Ahmed Y, Ketata M. Testing Strategies to Improve Access to Emergency Contraception Pills: Prescription vs. Prophylactic Distribution. Nairobi: Population Council, 1999.
  7. Trussell J, Duran V, Shochet T, et al. Access to emergency contraception. Obstet Gynecol 2000;95(2):267-70.

Internet ofrece información acerca de la anticoncepción de emergencia

Varios sitios en la Web de todo el mundo ofrecen información relativa a la anticoncepción de emergencia, incluidos lugares donde se pueden obtener píldoras. A continuación figuran algunos de ellos, disponibles en inglés a menos que ese indique lo contrario:

http://www.not-2-late.com

Este sitio en la Web, dirigido por la Oficina de Investigación en Población de la Universidad de Princeton en Estados Unidos, ofrece información general, tiene una bibliografía de investigación y noticias recientes acerca de la anticoncepción de emergencia. En un directorio de más de 2.900 proveedores, las estadounidenses pueden encontrar proveedores que recetan las píldoras en sus comunidades. El sitio ofrece la información en inglés, español y francés.

http://www.plannedparenthood.org/espanol/spanishec.html

La Federación de Planificación de la Familia de Estados Unidos ofrece una descripción de la anticoncepción de emergencia, y dice cómo y cuándo debe usarse, y las direcciones de los consultorios de la Federación en todos los Estados Unidos. Este sitio también ofrece el número de un servicio de consulta telefónica directa.

http://www.rhoespanol.org/html/cont-ec.htm

El sitio en español de PATH relativo a la anticoncepción de emergencia proporciona información general, una lista de productos y píldoras por cada dosis para cada producto. También ofrece información sobre las características de las PAE.

http://www.cecinfo.org

El Consorcio sobre Anticoncepción de Emergencia ofrece información general en inglés y español en su sitio en la Web. La página también incluye material para los proveedores y encargados de formular políticas, por ejemplo consejos acerca de cómo dirigir programas locales de anticoncepción de emergencia.

http://www.jhuccp.org/mmc/

El Centro de Medios/Materiales de Información de la Universidad de Johns Hopkins permite a los profesionales de salud ver muestras de folletos, carteles, fotografías, videos y otros materiales relativos a temas de salud reproductiva y planificación familiar, incluida la anticoncepción de emergencia. Algunos materiales están disponibles en español y francés, y también en inglés.

http://www.fhi.org

El sitio en la Web de FHI incluye una hoja informativa, artículos de Network, materiales de capacitación y otros recursos relativos a la anticoncepción  de emergencia. Algunos materiales están disponibles en español, francés e inglés.