Un grupo de expertos internacionales de muchas organizaciones, formado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), definió recientemente el concepto de programas de salud reproductiva "sensibles a las diferencias de género" como los que "hacen participar activamente a las mujeres y los hombres en la asignación de prioridades de sus propias necesidades, inquietudes e intenciones de salud reproductiva".
Según el subcomité del Grupo de Trabajo de Asuntos de Género de la USAID para la aplicación de programas, un programa "sensible a las diferencias de género" presenta muchas características particulares, entre las cuales figuran las siguientes. Tales programas se caracterizan por:
- Hacer participar a las mujeres en la determinación, asignación de prioridades y satisfacción de sus propias necesidades de salud reproductiva.
- Hacer participar a los compañeros de las mujeres y promover las responsabilidades de los hombres.
- Empoderar a las mujeres para que cambien su condición en el hogar y la comunidad, mediante la generación de ingresos, la alfabetización y la participación política.
- Abordar las barreras sociales, económicas y físicas que impiden que las mujeres y los hombres tengan acceso.
- Abordar la violencia en el hogar, el abuso emocional y físico y las amenazas de abandono.
- Proporcionar una amplia variedad de servicios e intervenciones para satisfacer las necesidades y las intenciones de reproducción de las mujeres y los hombres.
- Al diseñar programas, dar suficiente tiempo para que en el proceso de participación se escuchen las necesidades de la comunidad.
- Centrarse en las necesidades de salud reproductiva de los clientes, y no sólo en las metas demográficas.
- Abordar la salud sexual y las necesidades de educación sexual.
- Incluir a las mujeres en el nivel de elaboración de políticas.
- Poner en práctica el marco esbozado en la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo, celebrada en El Cairo en 1994, y en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín en 1995.
- Reconocer cómo el género influye en las relaciones y las desigualdades existentes entre los hombres y las mujeres.
-- Barbara Barnett