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Salud reproductiva

Los hombres influyen en el uso de anticonceptivos

 

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Los hombres desempeñan papeles importantes en el apoyo de las necesidades de salud de la reproducción de la pareja. A menudo, los hombres influyen en el uso eficaz de un método anticonceptivo, e incluso en la satisfacción con el método escogido. Con frecuencia, el apoyo del hombre contribuye al mejor uso de los métodos femeninos y, para muchas parejas, un método masculino puede ser una opción excelente.

Así mismo, la participación del hombre en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH, es crucial. El hombre debe participar activamente para que una pareja use los condones de látex en forma correcta y sistemática y debe permanecer fiel si la pareja busca protección mediante una relación mutuamente monógama.

En América Latina, África y Asia, varios programas y estudios de investigación ilustran algunas formas en que la participación de los hombres contribuye a las necesidades de salud de la reproducción de la pareja.

El proyecto Casa de la Mujer, en Bolivia -- (labor educativa en ese país), ha trabajado estrechamente con las necesidades de salud de la reproducción más urgentes de la mujer. El equipo de Casa de la Mujer está convencido de que el trabajo con parejas ofrece un éxito óptimo.

En un barrio de Santa Cruz, los exámenes pélvicos de 47 mujeres indicaron que sólo una mujer no tenía una ETS. "En muchos casos, si el hombre no es tratado al mismo tiempo, nuestros esfuerzos son en vano", dice María Luz Bacarreza, una enfermera de Casa de la Mujer. Sin embargo, hacer participar a los hombres en cualquier esfuerzo de salud de la reproducción suele ser difícil. En un taller comunitario celebrado en Casa de la Mujer y relacionado con la salud de la reproducción de las parejas, sólo llegó un hombre; y éste se marchó rápidamente, apenado por ser el único hombre presente.

Pero cuando se celebró un segundo taller en la misma comunidad, el proyecto logró hacer que varios hombres asistieran después de que dos enfermeras visitaron los hogares de varias parejas para explicar el objetivo de los talleres. Después de esta participación, el número de hombres que deseaba participar fue incluso mayor en una tercera sesión. Bacarreza afirma: "Es difícil convencer a los hombres para que participen. Sin embargo, una vez que asistan, suelen hacer centenares de preguntas y participan muy activamente en los talleres".

La participación de los hombres también puede ayudar a prevenir la violencia en el hogar. Una mujer que recibía servicios de Casa de la Mujer informó que era golpeada por su esposo cuando trataba de practicar el método del ritmo, método de planificación familiar natural que exige que las parejas se abstengan de tener relaciones sexuales durante el período en que la mujer podría estar ovulando. Luego, cuando él se dio cuenta de que ella había quedado embarazada, le volvió a pegar.1 Ese tipo de violencia surge de causas complejas que suelen ser difíciles de erradicar, pero un mejor entendimiento entre los hombres acerca de la fertilidad y otras inquietudes de salud de la reproducción puede contribuir a la armonía en las parejas.

gráfico - ilustración decorativa de tres mujeres de la Casa de la Mujer, en Bolivia

Esposos etíopes -- Como ocurre en la mayoría de las culturas al sur del Sahara, los hombres en Etiopía tienden a dominar la decisión de la pareja acerca del tamaño de la familia y si se usa la anticoncepción. Un estudio realizado en Adis Abeba indica que la participación de los esposos en la educación relativa a la planificación familiar influye considerablemente en la decisión de iniciar o no el uso de anticonceptivos.

Más de 500 casadas que no estaban usando ningún método moderno aceptaron visitas a domicilio de un equipo de dos personas especializadas en educación de planificación familiar. Cerca de la mitad de las mujeres recibieron esta orientación ellas solas, mientras que la otra mitad recibieron la educación con sus esposos. Según algunos científicos de la Universidad de Adis Abeba, en Etiopía, y de la Universidad de McGill, en Montreal, Canadá, después de un año el uso de anticonceptivos casi se duplicó entre los hombres y las mujeres que habían recibido juntos la orientación (33 por ciento), en comparación con el uso entre las parejas en que las mujeres habían recibido orientación sin sus esposos (17%).

Los investigadores diseñaron el estudio para eliminar algunos factores que podrían distorsionar sus resultados. Por ejemplo, los equipos educativos no sabían cuál era el propósito de la investigación, y cada equipo generalmente visitaba un número igual de hogares donde el esposo y la esposa estaban presentes en comparación con los hogares donde sólo la esposa estaba disponible. Los científicos concluyeron que "Las diferencias [en el uso de la anticoncepción] se pueden atribuir a la participación de los esposos en el programa de intervención y no ha habido efecto de confusión debido a disparidades demográficas, de reproducción, o de conocimientos y actitudes entre los dos grupos estudiados"2.

Uso de Norplant en Bangladesh -- Un estudio realizado por FHI en Bangladesh indica que la participación de los esposos en las sesiones de orientación relativas al Norplant puede hacer aumentar las tasas de continuidad respecto al implante anticonceptivo. La orientación incluía información relativa a los efectos secundarios, los procedimientos de inserción y extracción, y la forma en que los hombres pueden ayudar cuando sus compañeras experimentan efectos secundarios.

Después de tres años, las tasas de continuidad fueron considerablemente elevadas entre las mujeres cuyos esposos habían recibido orientación (42 por ciento siguieron usando el Norplant), en comparación con las mujeres cuyos esposos no la recibieron (32 por ciento continuaron el uso del método). Como parte del estudio de más de 600 mujeres de zonas urbanas y rurales en cuatro consultorios, se proporcionó orientación a las mujeres con sus esposos en aproximadamente las dos terceras partes de los casos y a las mujeres sin sus esposos en la tercera parte restante3.

Además de la orientación, los esposos recibieron un folleto sencillo respecto al método, incluida una charla relativa al papel de respaldo que los esposos pueden desempeñar. Según investigaciones anteriores, en Bangladesh era común la discontinuación por "razones personales", que incluían las objeciones por parte de los esposos.4

-- Nash Herndon

Referencias

  1. Paulson S, Gisbert ME, Quiton M. Case Studies of Two Women's Health Projects in Bolivia. Research Triangle Park, NC: Family Health International, 1996.
  2. Terefe A, Larson CP. Modern contraception use in Ethiopia: does involving husbands make a difference? Am J Public Health 1993;83(11): 1567-71.
  3. Amatya R, Akhter H, McMahan J, et al. The effect of husband counseling on NORPLANT contraceptive acceptability in Bangladesh. Contraception 1994;50(3):263-73.
  4. Akhter H, Dunson R, Amatya R, et al. A five-year clinical evaluation of NORPLANT contraceptive subdermal implants in Bangladeshi acceptors. Contraception 1993;47(6):569-82.