En casi todo el mundo, los jóvenes adultos están expuestos a los medios de información que hacen referencia a relaciones sexuales y románticas y que a menudo no mencionan o mencionan poco el comportamiento sexual responsable. Se describen las relaciones sexuales fortuitas, pero sin referencia alguna a las enfermedades de transmisión sexual o al embarazo no deseado.
Sin embargo, la televisión, la radio, la música, las revistas y otros medios de información se pueden convertir también en instrumentos poderosos para dar a los jóvenes adultos perspectivas acerca de las consecuencias de la actividad sexual. En los años noventa ha disminuido la prevalencia del VIH entre las mujeres jóvenes en Uganda.1 En dicho país, por ejemplo, las campañas de los medios de información para prevenir la infección por el VIH han desempeñado un papel importante en el fomento de un comportamiento de menos riesgo. Algunos expertos atribuyen esa disminución al aumento de la monogamia, al uso de condones en las relaciones sexuales de riesgo y al inicio sexual a una edad más avanzada, y mensajes de comportamiento que se recalcaban frecuentemente en las campañas de prevención del VIH de los medios de información.
"Todos los estudios [en Uganda] indican la misma tendencia de la gente de notificar menos compañeros fortuitos, mayor uso de condones y retraso de la actividad sexual entre los adolescentes", afirma Elizabeth Marum, asesora técnica de prevención de la infección por el VIH y el SIDA de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, en Kampala, Uganda, y advierte que no está clara la función concreta que desempeñan los medios de información. "La pregunta del momento es a qué debe atribuirse estos nuevos comportamientos?"
Se requieren investigaciones más detalladas para comprender la forma en que las campañas de los medios de información influyen en el comportamiento, aunque algunos observadores están de acuerdo en que esos medios, si se emplean eficazmente, pueden aportar una contribución importante. A manera de ejemplo puede mencionarse la campaña nacional de los medios de información que promueve un comportamiento sexual de menos riesgo entre los adolescentes ugandeses, incluidos la abstinencia, el menor número de compañeros y el uso de condones. A partir de 1995, la campaña del Delivery of Improved Services for Health (DISH -- Proyecto de Prestación de Mejores Servicios de Salud) implementado por Pathfinder International y la Universidad de Johns Hopkins, promovió mensajes de prevención del VIH con canciones, telenovelas, concursos de música "rap", dramatizaciones, una hoja informativa y afiches.
La parte de la campaña, "Cantemos a la Esperanza", invitó a los grupos musicales a componer e interpretar canciones relacionadas con la prevención del VIH. Ochenta grupos actuaron para auditorios en 10 distritos diferentes. La canción que salió premiada, "Rayo de Esperanza", de House Lane B, un grupo de Kampala, fue seleccionada por hombres y mujeres de 15 a 19 años de edad que actuaban como jueces representantes del público beneficiario.
Después, la canción se grabó en casetes, se distribuyó a los conductores de taxis y centros de jóvenes y se vendió en el comercio.2 Según las encuestas realizadas entre 1.681 adolescentes, muchos de ellos ya graduados, el porcentaje que notificó el uso de condones aumentó de 46 por ciento antes de la campaña a 69 por ciento después de ésta, y el porcentaje que notificó que no sabía dónde conseguir condones disminuyó de 42 a 31 por ciento.3
Si bien es cierto que no se ha establecido una relación definitiva entre la campaña y el uso de condones, el cambio de comportamiento "coincide claramente con el momento de la campaña", afirma Cheryl Lettenmaier, asesora de comunicaciones de DISH, en Kampala. "El consumo de condones ha aumentado considerablemente. Las actitudes han cambiado."
También se lanzaron otras campañas en los medios de información en Uganda. El Centro de Información del SIDA, por ejemplo, transmitió durante varios años anuncios radiofónicos a fin de atraer clientes para que solicitaran, en forma anónima y voluntaria, servicios de pruebas del VIH. Cuando el programa anunció días especiales para el examen gratuito de los adultos jóvenes, éstos llegaron en números considerables.
Planificación familiar
Las investigaciones en Nigeria indican que las campañas de los medios de información pueden ayudar a influir en el comportamiento relacionado con la planificación familiar. Una encuesta realizada en 1993 relativa a las nigerianas en edad de procrear correlacionó el uso actual de la anticoncepción con la posibilidad de que ellas hubiesen visto videos por televisión tres años antes.
En los videos aparecían dos músicos nigerianos de moda, King Sunny Adé y Onyeka Onwenu, que cantaban dos canciones "Opciones" y "Espérame", las cuales transmitían mensajes de planificación familiar y fomentaban las visitas a las clínicas.4 De las 6.879 mujeres encuestadas, aproximadamente 13 por ciento de las que notificaron haber oído o visto los videos estaban usando la anticoncepción, en comparación con el 4 por ciento de las que no lo habían hecho.
Entre las mujeres que habían estado expuestas a mensajes en pro de la planificación familiar parecía haber más probabilidades de que usaran la anticoncepción y desearan menos hijos, incluso cuando se tomaban en cuenta otras variables como la educación y la residencia urbana.
Muchos expertos consideran que las campañas de los medios de información son un medio eficaz para informar a la gente acerca de dónde puede obtener servicios anticonceptivos u otra atención de salud de la reproducción. Las ubicaciones de las clínicas, los servicios de consulta telefónica directa y las redes de referencia pueden formar parte de las campañas de los medios de información. En 1988, una campaña de música popular realizada en 12 países de América Latina, con la participación de los cantantes Tatiana y Johnny, generó altos índices de aprobación por parte del público, pero la campaña no incluyó ningún mensaje que dijera a éste dónde obtener los servicios. Según una evaluación, dicha omisión dificultó apreciar las repercusiones de la campaña.5
Las campañas de los medios de información pueden emplear a celebridades, por ejemplo músicos, que sirvan de ejemplo y demuestren un comportamiento sano. Sin embargo, los que sirven de ejemplo y no hacen lo que dicen o se comportan irresponsablemente pueden tener un efecto negativo en la aceptación del público hacia los mensajes de la campaña.
Antes de iniciar cualquier campaña, su mensaje y objetivos deben adaptarse tanto al auditorio como al entorno. Este proceso debe iniciarse con un análisis cuidadoso del auditorio, una evaluación de los programas y políticas actuales que influyen en los servicios disponibles de salud de la reproducción, y una evaluación de los recursos de comunicación. La investigación de los grupos de opinión y las pruebas previas del material pueden revelar las necesidades especiales del auditorio y ayudar a medir la eficacia de los nuevos materiales antes de que sean reproducidos y distribuidos ampliamente.
--Sarah Keller
Referencias
- The Status and Trends of the Global HIV/AIDS Pandemic Final Report. (Arlington, VA: AIDSCAP/Family Health International, Harvard School of Public Health and UNAIDS, 1996)17.
- Lettenmaier C, Gamurorwa A, Sengendo J. Report on the "Hits for Hope" music competition in 10 DISH districts, May-June 1995. Unpublished paper. Johns Hopkins University, 1995.
- Lewicky N, Lettenmaier C, Sengendo J, et al. The Uganda HIV/AIDS youth communication campaign: preliminary evaluation results. Presented at the 124th Annual Meeting of the American Public Health Association, New York, Nov. 17-21, 1996.
- Bankole A, Rodriguez G, Westoff C. Mass media messages and reproductive behavior in Nigeria. In Westoff C, Rodriguez G, Bankole A, eds. Mass Media and Reproductive Behavior. Chapel Hill: The EVALUATION Project, 1995.
- Kincaid DL, Valente TW, Merritt P, et al. Sex and contraceptive use among adolescents in Lima and Mexico City. Presented at the 120th Annual Meeting of the American Public Health Association, Washington, Nov. 8-12, 1992.