Las parejas que comprenden el ciclo de fertilidad de la mujer tienen más probabilidades de estar mejor preparadas para usar cualquier tipo de anticonceptivo, incluidos los métodos modernos.
Los expertos afirman que la educación acerca de la menstruación y la fertilidad puede servir de punto de partida para las conversaciones con las mujeres y los hombres respecto al embarazo, la anticoncepción y la salud de la reproducción.
Los proveedores que enseñan a los clientes acerca de la conciencia de la fertilidad deben explicar la forma en que los métodos de planificación familiar influyen en la ovulación y la menstruación. Los métodos de planificación familiar natural, los métodos anticonceptivos masculinos y los métodos de barrera no influyen en el ciclo menstrual de la mujer, ni interfieren con la ovulación. Los métodos hormonales y el dispositivo intrauterino (DIU) pueden influir en la menstruación, pero el mecanismo de acción de los métodos hormonales consiste principalmente en interferir con la ovulación. 
Métodos hormonales
Los anticonceptivos orales combinados (AOC), que contienen estrógeno y progestina, suprimen la ovulación. Estos anticonceptivos pueden reducir el número de días de sangrado menstrual, disminuir los cólicos menstruales y reducir los síntomas físicos y emocionales desagradables del síndrome premenstrual. También pueden reducir el volumen de pérdida de sangre menstrual. Pueden causar sangrado intermenstrual, así como amenorrea (ausencia de períodos).
Los anticonceptivos sólo de progestina incluyen el anticonceptivo oral sólo de progestina o minipíldora, los implantes subdérmicos Norplant y algunos inyectables, como el acetato de medroxiprogesterona de depósito (DMPA o Depo-Provera). Éstos suprimen la ovulación en aproximadamente la mitad de los ciclos menstruales. En todas las mujeres este tipo de anticonceptivos espesa el moco cervical, con lo cual dificulta la entrada de los espermatozoides al útero.
Es posible que los anticonceptivos sólo de progestina reduzcan los cólicos menstruales, y también pueden causar trastornos del sangrado, como amenorrea o sangrado intermenstrual. La amenorrea ocurre con poca frecuencia en las usuarias del Norplant pero es más probable que ocurra cuanto más tiempo lleven usando el DMPA. Puesto que las mujeres citan con frecuencia los trastornos del sangrado como una razón para discontinuar el uso de anticonceptivos sólo de progestina, el asesoramiento puede ayudarlas a prever la manera en que los métodos van a influir en sus ciclos menstruales y si dichos cambios serán aceptables para ellas.
Anticoncepción de emergencia
Ser conscientes de la fertilidad puede ayudar a las parejas a comprender mejor que el embarazo puede prevenirse incluso después de un coito sin protección. Aunque no es tan eficaz como los anticonceptivos usados antes del coito, las mujeres pueden usar la anticoncepción de emergencia cuando han sido víctimas de agresión sexual, han olvidado usar un método anticonceptivo, lo han usado incorrectamente o cuando el condón se ha roto o deslizado. Este tipo de anticoncepción se considera seguro para todas las mujeres y su eficacia para prevenir el embarazo es de aproximadamente 75 por ciento.
Cuando se aproxima el período de ovulación, el moco cervical de la mujer cambia para proteger a los espermatozoides contra el entorno normalmente ácido de la vagina y proporcionar nutrientes que permitan la supervivencia de los mismos. Por consiguiente, es posible que la concepción sólo ocurra cuando hayan transcurrido varios días después del coito. Las mujeres que usan la anticoncepción de emergencia previenen el embarazo antes de su inicio. Algunos tipos de anticonceptivos orales pueden interferir con la ovulación o la fertilidad. Es posible que las píldoras alteren también el revestimiento del útero (endometrio).
Recientemente, un comité asesor de la Administración de los Estados Unidos de Alimentos y Medicamentos, organismo regulador, aprobó el uso de algunas marcas de anticonceptivos orales para uso en la anticoncepción de emergencia. Algunos AOC pueden tomarse dentro de un período de 72 horas a partir del coito sin protección; luego se repite la dosis 12 horas más tarde para que surtan efecto. Ciertas marcas de píldoras sólo de progestinas también pueden ser eficaces, afirmó el grupo de expertos, si se toman dentro de un período de 48 horas a partir del coito y se repite la dosis 12 horas más tarde.
DIU y esterilización
Los DIU, como la T de cobre, previenen la fecundación al impedir el movimiento y la viabilidad de los espermatozoides.
Aunque los DIU no afectan a la función ovárica, es posible que las usuarias experimenten un sangrado menstrual profuso y dolor. Normalmente, estos efectos secundarios desaparecen con el tiempo, pero los proveedores pueden administrarle a la clienta suplementos de hierro para aumentar las concentraciones de hemoglobina si el sangrado es abundante o si la clienta sufre de anemia. También pueden ofrecerle medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofén, para reducir el dolor y el sangrado. Los DIU que contienen progestina sintética, que pueden obtenerse en unos cuantos países industrializados pero no en los países en desarrollo, pueden reducir el cólico y el sangrado menstrual.
La ligadura de las trompas o el uso de grapas para esterilizar a la mujer no afectan a la ovulación. El embarazo se previene al cortar o cerrar las trompas de Falopio para impedir que el óvulo y el espermatozoide se unan. Algunas mujeres que se han sometido a la esterilización quirúrgica notifican cambios en los patrones de sangrado o mayor dismenorrea (períodos dolorosos).
Salud de la reproducción
Si bien es cierto que el ciclo menstrual promedio dura aproximadamente 28 días, la duración de los ciclos varía. Incluso en la misma mujer, a lo largo de su vida, es posible que cambie la duración del ciclo, la duración del período y el volumen del sangrado.
Los proveedores deben ayudar a las clientas a entender cuáles tipos de síntomas genitales son normales en ellas y cuáles no lo son. Por ejemplo, muchas mujeres en los países menos desarrollados consideran que el flujo vaginal purulento es algo normal.1 Sin embargo, en una mujer el flujo vaginal anormal puede ser signo de una enfermedad de transmisión sexual. En un hombre, el dolor o el exudado uretral anormal puede ser signo de una ETS.
Si no se tratan, algunas ETS pueden causar enfermedad pélvica inflamatoria en las mujeres, la cual produce infertilidad. El sangrado vaginal excesivo o el sangrado y el dolor pueden ser síntomas de embarazo ectópico o enfermedad, como mioma o cáncer.
Las mujeres que han aprendido a reconocer las anomalías de las secreciones cervicales, como flujo notable o dolor durante el coito, saben que deben pedir asistencia médica, dice la doctora Victoria Jennings, del Institute for Reproductive Health de la Universidad de Georgetown, en Washington.
La doctora Jennings continúa diciendo que "es importante para mantener su salud de la reproducción, que la mujer note en una etapa temprana, y no tardía estas anomalías, y describa sus síntomas a un proveedor de atención de salud".
-- Barbara Barnett
Referencias
- Zurayk H, Khattab H, Younis N, et al. Comparing women's reports with medical diagnoses of reproductive morbidity conditions in rural Egypt. Stud Fam Plann 1995:26(1):14-21.