Aumenta la progesterona el riesgo de contraer el VIH?
Las preguntas y respuestas acerca de los anticonceptivos hormonales
Bibliografía seleccionada de estudios acerca de anticonceptivos hormonales y las ETS
Un estudio reciente realizado con animales ha planteado interrogantes acerca de la relación entre los anticonceptivos hormonales y el riesgo de infección por el VIH, virus que causa el SIDA. En el estudio se observó que las monas rhesus que recibieron la hormona progesterona tenían más probabilidades de contraer la infección después de una exposición vaginal al virus de la inmunodeficiencia símica (VIS) que las que no habían recibido la hormona.
Los resultados plantean la posibilidad de que los anticonceptivos que contienen progestina, que son formas sintéticas de la hormona natural progesterona, pueden aumentar el riesgo de contraer la infección por el VIH en los seres humanos. Los anticonceptivos orales, inyectables, Norplant y el DIU LNg contienen progestinas.
Cuando se notificaron los resultados del estudio, FHI distribuyó un paquete informativo a más de 3.000 proveedores de planificación familiar. Incluía una serie de "preguntas y respuestas" con información científica acerca de la relación entre los métodos anticonceptivos y el estudio. También se incluyó una lista concisa de estudios afines con una descripción breve de los resultados esenciales.
"En primer lugar y ante todo, se debe aconsejar a toda pareja que corre el riesgo de contraer cualquier enfermedad de transmisión sexual (ETS), incluido el SIDA, que use condones de látex," dice la carta de los doctores Theodore M. King, presidente de FHI, y Willard Cates Jr., director ejecutivo para asuntos médicos.
"Esta recomendación, aceptada por mucho tiempo, no ha cambiado a raíz del nuevo estudio," dice la carta. "Es posible que los demás métodos anticonceptivos de barrera proporcionen cierto grado de protección contra las ETS bacterianas, pero el uso constante y correcto de los condones de látex durante el coito sigue siendo la estrategia preventiva más eficaz. Existen otras opciones para reducir la transmisión sexual del VIH. La más segura de todas es abstenerse de toda actividad sexual. Así mismo, es imposible que haya transmisión sexual en una relación de mutua fidelidad en la que ambas personas no están infectadas."
Los métodos hormonales no protegen contra las ETS, pero son excelentes para prevenir los embarazos involuntarios. Son seguros, de uso conveniente y eficaces. Las mujeres deben seguir utilizándolos, pero aquellas que no estén seguras de si su compañero está infectado o no por el VIH, también deben animarlo a que use condones.
Respecto al nuevo estudio, los resultados obtenidos de modelos animales no constituyen necesariamente pruebas indicativas de transmisión de la enfermedad en los seres humanos. Se requiere más investigación para examinar cualquier relación entre las progestinas que se usan comúnmente en anticonceptivos y la transmisión del VIH. La progesterona es una hormona natural producida por el cuerpo de la mujer; los niveles más elevados se registran durante la segunda mitad del ciclo menstrual y durante el embarazo.
Las mujeres también deben considerar los riesgos que corre su salud cuando no usan anticonceptivos adecuados. Se calcula que cada año 585.000 mujeres mueren en todo el mundo por complicaciones debidas al embarazo y al parto.
FHI considera que este nuevo estudio debe animar a los médicos y a otros proveedores de servicios de salud a aconsejar a las mujeres respecto a los riesgos que corren de contraer ETS, incluida la infección por el VIH. Las "preguntas y respuestas" y el resumen del estudio figuran a continuación.
Anticonceptivos hormonales y el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS)
En un estudio realizado recientemente con animales se ha observado que las monas rhesus que reciben dosis de la hormona progesterona, hormona natural que produce el cuerpo humano, tienen más probabilidades de infectarse después de ser expuestas al virus de la inmunodeficiencia símica (VIS), virus similar al VIH que ataca a los seres humanos. Se requiere más investigación para evaluar la repercusión de este estudio en los seres humanos. Las preguntas y respuestas que figuran a continuación examinan los conocimientos científicos actuales acerca de la relación entre los métodos hormonales y las ETS.
Qué se observó en el nuevo estudio?
El estudio observó que las monas rhesus a las que se les implanta gránulos de progesterona de acción prolongada tienen más probabilidades de infectarse después de una exposición vaginal al VIS, comparadas con monas que no han recibido la hormona. De 18 monas tratadas con progesterona durante seis meses, 14 se infectaron con el virus, comparadas con sólo una de 10 monas a las cuales no se les había implantado la progesterona.
Los investigadores teorizan que los animales tratados con progesterona se infectaron con mayor facilidad debido a que el epitelio vaginal -- revestimiento protector de la vagina -- era significativamente más delgado comparado con el de las demás monas. El revestimiento más delgado puede facilitar la entrada del virus.
Los Institutos Nacionales de Salud, que financiaron el estudio, han dicho que el posible aumento de riesgo de infección por el VIS en las monas no tiene necesariamente ninguna repercusión en cuanto a la transmisión del VIH en los seres humanos. Se requiere más investigación para examinar cualquier relación que haya entre las progestinas y la transmisión del VIH. Los estudios epidemiológicos realizados con seres humanos no presentan resultados coherentes para apoyar la relación propuesta entre el riesgo de ETS y las hormonas.
El nuevo estudio se llevó a cabo en el Centro de Investigación sobre el SIDA Aaron Diamond, en la ciudad de Nueva York, y el Laboratorio de Modelos Animales del SIDA en el Laboratorio de Cirugía y Medicina Experimental en Primates, en Tuxedo, Nueva York. Los resultados de los estudios son preliminares y todavía no se han publicado en revistas científicas.
Las mujeres que usan métodos hormonales corren un riesgo mayor de contraer la infección por el VIH?
Los anticonceptivos hormonales proporcionan protección eficaz contra el embarazo, pero no ofrecen prácticamente ninguna protección contra las ETS, incluida la infección por el VIH. Las progestinas, que son formas sintéticas de la hormona natural progesterona, se usan en todos los métodos hormonales. Si bien es cierto que varios estudios han tratado de explorar la relación entre la infección por el VIH y los anticonceptivos que contienen progestinas, esa relación sigue sin aclararse.
Algunos investigadores sugieren que ciertos cambios fisiológicos causados por la progestina pueden aumentar la susceptibilidad al VIH. Entre éstos figura, por ejemplo, el adelgazamiento del revestimiento vaginal.
Las mujeres que están usando anticonceptivos hormonales, deben seguir usándolos?
No se prevé que los resultados de este estudio inicial con animales hagan cambiar el consenso actual que existe entre las organizaciones de salud pública y planificación familiar en cuanto al uso recomendado de los anticonceptivos hormonales. Esos métodos son seguros, eficaces y de uso conveniente, y muchas mujeres se benefician de su uso. FHI está de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud y la Organización Mundial de Salud cuando se afirma que los datos actuales no son suficientes para hacer cambiar las recomendaciones actuales de planificación familiar. No obstante, los resultados destacan la importancia del uso de los métodos de barrera para prevenir las ETS y la infección por el VIH.
Toda mujer debe elegir el anticonceptivo que mejor se adapte a sus necesidades, en consulta con su médico o proveedor de servicios de planificación familiar. Una pareja monógama en la que ambas personas son mutuamente fieles y no están infectadas por el VIH no corren riesgo de infectarse mutuamente con dicho virus. Toda persona que corra riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual debe usar condones de látex en todo coito. Los condones se pueden usar simultáneamente con métodos hormonales para obtener una anticoncepción excelente junto con la mejor práctica preventiva de ETS.
Debe una mujer que corre riesgo de contraer ETS considerar el uso de métodos hormonales si no los está usando actualmente?
Toda persona que tiene comportamientos sexuales de elevado riesgo -- ya sea que esté usando métodos de progestina o no-- debe usar condones de látex constantemente y en forma correcta. Los métodos hormonales pueden proporcionar una anticoncepción excelente para las parejas que usan condones de látex para protegerse contra las ETS; y las personas que deseen protegerse mejor contra el embarazo involuntario deben considerar su uso.
Los riesgos que corre la salud a causa de un embarazo involuntario son considerables. Aproximadamente 585.000 mujeres en todo el mundo mueren cada año por complicaciones relacionadas con el embarazo y muchas más sufren de problemas de salud graves relacionados con el embarazo involuntario o el parto.
Los métodos hormonales protegen a las mujeres contra las ETS?
Los anticonceptivos hormonales no protegen contra las ETS del tracto genital inferior, lugar donde se cree que se adquiere el VIH. Los anticonceptivos orales se han relacionado con una detección mayor de ETS cervicouterinas, pero también se correlacionan con menores riesgos de contraer enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) sintomática.
Los métodos anticonceptivos de barrera (como condones, diafragmas y espermicidas) ofrecen mejor protección contra las ETS que otros métodos anticonceptivos, pero son un poco menos eficaces para prevenir el embarazo.
Qué debe hacer una pareja para protegerse al mismo tiempo contra un embarazo involuntario y las ETS?
Las parejas que deseen protegerse eficazmente contra el embarazo y las ETS deben considerar el uso de dos métodos anticonceptivos: uno para prevenir el embarazo y los condones de látex para prevenir las ETS. Los condones deben usarse correctamente, y en todo coito, para obtener la mejor protección contra las ETS, incluido el VIH
Otros métodos de barrera, como los espermicidas y el condón femenino, ofrecen cierta protección contra las ETS, pero se requieren más estudios para documentar el grado de protección. Cuando la mujer no puede convencer al hombre para que use un condón, estos métodos de barrera pueden ofrecer algún grado de protección. |
Bibliografía seleccionada de estudios acerca de anticonceptivos hormonales y las ETS
Daly CC, Helling-Giese GE, Mati JK, y col. Métodos anticonceptivos y transmisión del VIH: repercusiones para la planificación familiar. Geniturin Med 1994; 70(2):110-17
La elección de anticonceptivos puede influir en el riesgo que corre la mujer de contraer la infección por el VIH, según su exposición a dicho virus. La relación entre los anticonceptivos orales y el VIH no está clara, a pesar de que los investigadores sugieren que algunos cambios fisiológicos que producen los anticonceptivos orales pueden aumentar la susceptibilidad al VIH. Entre dichos cambios figura el ectropión del cuello uterino; una incidencia mayor de clamidiosis entre las usuarias de anticonceptivos orales; sangrado menstrual irregular. También es posible que los anticonceptivos inyectables que contienen progestinas aumenten la susceptibilidad al VIH al causar sangrado menstrual irregular y adelgazamiento del revestimiento vaginal. La relación entre el uso del dispositivo intrauterino (DIU) y los riesgos de infección por el VIH tampoco es concluyente. Los espermicidas que contienen nonoxinol-9 inactivan el VIH en condiciones de laboratorio, pero los estudios realizados con seres humanos (en Kenia y Zambia) presentan resultados contradictorios. No se han realizado estudios para determinar la eficacia del condón femenino en la protección contra el VIH.
Cates W Jr., Stone KM. Planificación familiar, enfermedades de transmisión sexual y elección de anticonceptivos: actualización de la literatura. Parte I. Fam Plann Perspect 1992; 24(2):75-84.
Se han realizado numerosos estudios acerca de los efectos que tiene el uso de los anticonceptivos respecto a los riesgos de contraer ETS. Parece que los condones solos, los espermicidas solos o una combinación de barreras físicas y químicas ofrecen protección contra algunas ETS. Los condones masculinos de látex constituyen una barrera eficaz contra la mayoría de los organismos bacterianos y virales que causan ETS, incluido el VIH, virus que causa el SIDA. Las fundas vaginales, incluido el condón femenino de poliuretano, han demostrado ser eficaces in vitro para proteger contra el VIH. Los espermicidas pueden eliminar o inactivar el VIH in vitro, pero se han realizado pocos estudios in vivo. También parece que los espermicidas son eficaces in vitro para proteger contra otras ETS, incluida la gonorrea y el herpes. Los métodos de barrera, utilizados junto con espermicidas, también protegen contra las infecciones.
Cates W Jr., Stone KM. Planificación familiar, enfermedades de transmisión sexual y elección de anticonceptivos: actualización de la literatura. Parte II. Fam Plann Perspect 1992; 24(3):122-28.
Los anticonceptivos orales, los dispositivo intrauterinos y la esterilización protegen eficazmente contra el embarazo, pero no protegen contra las ETS, incluido el SIDA. Parece que los anticonceptivos orales protegen contra la enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) sintomática, pero no está claro el efecto de los anticonceptivos orales con respecto a los riesgos de contraer infección por el VIH. Es posible que el uso del DIU aumente los riesgos de contraer EPI, pero esos riesgos generalmente ocurren cerca del momento de la inserción. Parece que la esterilización tubárica reduce el riesgo de EPI, pero la investigación no es concluyente. La esterilización protege contra las infecciones del tracto genital superior, pero no contra las infecciones del tracto inferior. Las mujeres que sufren de clamidiosis y gonorrea cervicouterina corren más riesgos de contraer endometritis después de un aborto, incluso cuando se observan prácticas asépticas. Es posible que las parejas que deseen protegerse eficazmente contra el embarazo y las ETS tengan que usar dos métodos anticonceptivos: uno para prevenir el embarazo y otro para prevenir las ETS. A las parejas que deseen usar sólo un método se les presentan ventajas y desventajas; y tendrán más probabilidades de que ocurra un embarazo o contraigan ETS. Así mismo, las parejas tienen que evaluar los riesgos del parto. Se necesita un método anticonceptivo más eficaz que sea controlado por la mujer y que también proteja contra las ETS.
Kapign SH, Shao JF, Lwihula GK, y col. Factores de riesgo de contraer infección por el VIH entre mujeres de Dar-es-Salaam, Tanzanía. J Acq Immune Def Syndr 1994; 7(3): 301-09.
Se realizó un estudio de 2.285 mujeres que corrían un alto riesgo de infección por el VIH en tres clínicas de planificación familiar en Dar-es-Salaam. Después de controlar respecto a factores de riesgo conocidos y posibles, las mujeres que habían usado un DIU presentaban un riesgo significativamente superior de contraer infección por el VIH. Las mujeres que usaron otros anticonceptivos, incluidos los anticonceptivos orales, no registraron un riesgo mayor de infección por el VIH. Otros resultados del estudio indicaron que las mujeres que tuvieron dos o más compañeros en los cinco años anteriores al estudio registraron un riesgo dos veces mayor que las mujeres que tenían sólo un compañero. Así mismo, las mujeres que experimentaban secreción vaginal anormal (síntoma frecuente de ETS) registraron un riesgo mayor de infección por el VIH; y las solteras, en particular las que tenían relaciones de cohabitación, registraban la prevalencia más elevada de positividad frente al VIH. Los riesgos de infección por el VIH aumentaron a medida que aumentaba el nivel de educación de los hombres y las mujeres.
Mati JKG, Hunter DJ, Maggwa BN, y col. Uso de anticonceptivos y riesgo de infección por el VIH en Nairobi, Kenia. Int J Obstetrics and Gynecology 1995; 48:61-67.
Un estudio de 4.404 mujeres que acudían a clínicas de planificación familiar en Nairobi, Kenia, examinó la relación entre el uso de anticonceptivos y la infección por el VIH-1. El estudio examinó el uso anterior y el de ese momento de diversos métodos, incluidos los anticonceptivos orales, anticonceptivos inyectables, DIU y condones. No se observó una tendencia significativa del riesgo de infección por el VIH relacionada con la duración del uso de anticonceptivos orales, inyectables y DIU. La prevalencia de infección por el VIH fue ligeramente elevada entre las mujeres que habían usado anticonceptivos orales durante más de dos años; sin embargo, los investigadores no consideraron que este resultado fuese significativo.
Saracco A, Musicco M, Nicolosi A y col. Transmisión del hombre a la mujer del VIH: estudio longitudinal de 343 compañeras fijas de hombres infectados. J Acq Immune Def Syndr 1993; 6(5): 497-502.
Un estudio de 343 mujeres seronega-tivas (mujeres que no están infectadas por el VIH) observó que los condones en efecto protegen contra la infección por el VIH. Las mujeres tenían relaciones estables, monógamas y heterosexuales. El único riesgo que corrían de infectarse con el VIH era tener relaciones sexuales con su compañero, que estaba infectado por dicho virus. La tasa de seroconversión anual (la tasa de mujeres que se infectaron con el virus) se situó entre 5,7 y 9,7 por ciento entre las parejas que nunca o casi nunca usaban condones. La tasa de seroconversión bajó a 1,1 por ciento entre las parejas que siempre usaban condones. Entre las 22 mujeres que usaban anticonceptivos orales, ninguna se convirtió en VIH-positiva. De dos mujeres que usaban DIU, una se convirtió en VIH-positiva.
Rehle T, Brinkmann, Siraprapasiri T, y col. Factores de riesgo de infección por el VIH-1 entre prostitutas de Khon Kaen, al noreste de Tailandia. Infection 1992; 20(6): 328-31.
Se realizó un estudio de trabajadoras del sexo en Khon Kaen, al noreste de Tailandia, para determinar cuáles factores hacen aumentar los riesgos de infección por el VIH. Se entrevistaron a más de 350 prostitutas acerca de sus prácticas sexuales, incluidas las mujeres que trabajaban en burdeles ("prostitutas directas") las que trabajaban en salones de masajes ("prostitutas indirectas"). Los investigadores observaron que las prostitutas directas tenían una probabilidad 7,4 veces superior de ser VIH-positivas que las prostitutas indirectas. Las usuarias de anticonceptivos inyectables corrían un riesgo 2,4 veces más elevado de infectarse con el VIH que las usuarias de otros anticonceptivos, incluidos condones, píldoras o DIU. Los investigadores no determinaron si las agujas contaminadas con el VIH habían producido el mayor riesgo de infección por el VIH. Es posible que el riesgo más elevado estuviera relacionado con atrofia o debilitamiento del revestimiento vaginal, con lo cual éste se hace más susceptible a desgarrones durante el coito y se crea una vía fácil para la infección por el VIH. Otros factores de riesgo relacionados con el VIH fue el tiempo que llevaban trabajando en Khon Kaen (las mujeres que habían trabajado en el pueblo durante menos de un mes tenían una probabilidad 5,5 veces superior que las que habían estado allí durante más de dos años) y el trabajo en provincias que registraban una prevalencia de infección por el VIH de más de 40 por ciento.
Allen S, Lindan C, Serufilira A, y col. Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana en las zonas urbanas de Ruanda. JAMA 1991; 266(12): 1657-63.
Un estudio de 1.458 mujeres en Ruanda examinó los factores de riesgo de infección por el VIH. Treinta y dos por ciento de las mujeres eran VIH-positivas. Veintidós por ciento de las mujeres habían usado anticonceptivos orales, y 20 por ciento había usado inyectables en los cinco años anteriores al estudio. Ambos grupos tenían una prevalencia significativamente más alta de infección por el VIH que las no usuarias. Sin embargo, las mujeres en mayor riesgo -- las que vivían solas o en uniones no monógamas -- tenían más probabilidades de haber usado anticonceptivos orales o inyectables. Cuando se tomó en cuenta el tipo de relación sexual, el uso de anticonceptivos hormonales no se relacionó con una mayor prevalencia de infección por el VIH. Entre los factores que aumentaban el riesgo de esta infección figuraban el ser solteras y haber tenido más de un compañero sexual en la vida.