Green, 1998
Muchos jóvenes en países en desarrollo tienen lazos familiares débiles o rotos, están sujetos a una censura social (estigma) y no están conectados a instituciones como escuelas, clubes juveniles, o a un trabajo formal. Estos jóvenes – a los cuales nos referimos como "socialmente marginados"- son vulnerables a la explotación sexual y están en un alto riesgo de embarazos no deseados y de enfermedades de transmisión sexual (ETS), incluyendo el VIH / SIDA. Ellos usualmente no tienen acceso a información, orientación, protección legal, salud y otros servicios de salud reproductiva; de modo que para llegar a ellos se requiere de un planeamiento especial, esfuerzos de promoción y defensa así como recursos adicionales.
¿Qué caracteriza a los jóvenes socialmente marginados?
Los jóvenes socialmente marginados generalmente tienen lazos sociales y familiares débiles o rotos. Algunos han sido abandonados por sus familias, apartados de sus familias con engaño, o vendidos para trabajar en cautiverio o en prostíbulos. La guerra y la epidemia del SIDA ha convertido a muchos en huérfanos. El abuso psicológico y físico en casa ha conducido a que muchos prefieran vivir en las calles, dedican mucho de su tiempo en las calles, ellos pueden mendigar, robar, timar o vender sexo para sobrevivir. Otros, especialmente las mujeres, son trabajadoras del hogar y viven en el lugar donde trabajan. Separados de sus familias en la gran sociedad donde viven, estos jóvenes tienen poco o ningún sistema de protección social. El apoyo social que usualmente reciben proviene de pares que viven en una situación similar.
La carencia de lazos familiares y sociales puede empeorar debido a los estigmas sociales. Sea que pertenezcan a minorías étnicas, nacionales o religiosas; migrantes o gente joven en "poblaciones flotantes"; niños de la calle vistos como estorbo o criminales o jóvenes homosexuales enfrentando discriminaciones o represión; la indiferencia u hostilidad con las cuales la sociedad los trata, puede traumatizarlos. Ellos pueden estar expuestos a una discriminación severa en los establecimientos de salud 1,2,3,4 y en los mercados, y pueden interiorizar los puntos de vista negativos que la sociedad tiene de ellos, dañando su autoestima y su habilidad para relacionarse saludablemente con otros.2,5,6,7
La pobreza hace que estos jóvenes trabajen muchas horas para mantenerse ellos mismos y a sus familias, pero generalmente no son reconocidos oficialmente como trabajadores. Pueden ser forzados a trabajar bajo condiciones de explotación y de mucho peligro poniendo en riesgo su desarrollo físico, mental y social.* Debido a su poca experiencia laboral, tienden a trabajar en sectores informales de la economía.8 ,9
Muchos de estos jóvenes son víctimas de violencia y abuso físico incluyendo el abuso sexual. Las trabajadoras del hogar pueden ser forzadas a entregar sexo a sus empleadores, los jóvenes de la calle pueden ser atacados por otros jóvenes de la calle 4,10 o por adultos y los refugiados o los jóvenes que viven en áreas de conflicto armado pueden ser obligados a dar "favores sexuales" para que se les entregue sus documentos, para obtener alimentos o ambas cosas. 11,12 Mujeres jóvenes son vendidas en condiciones de esclavitud en los prostíbulos.2 Esta clase de abuso puede resultar en ITS, embarazos no deseados y lesiones físicas, así como traumas psicológicos que incrementen la vulnerabilidad hacia futuros abusos. 2,13
Algunos de estos jóvenes, especialmente aquellos que viven en las calles, usan drogas para disminuir el hambre, el frío y el sufrimiento emocional o para ayudarlos a dormir o a mantenerse despiertos.3,8,14 El repetido uso de estas drogas puede causar problemas físicos y psicológicos, incluyendo alucinaciones, edema pulmonar, fallas en los riñones y daño cerebral. 2,5 Cuando usan drogas intravenosas, existe el riesgo de contraer VIH, hepatitis y otras enfermedades.
En conjunto, todas estas características hacen a estos jóvenes más vulnerables a un embarazo no deseado y a infecciones por ETS / VIH. La pobreza y la falta de educación y conocimientos técnicos los hace más vulnerables a toda clase de explotación. Los estigmas sociales y la carencia de un entorno estable y de apoyo disminuyen la autoeficacia necesaria para desarrollar conductas de autoprotección. El abuso sexual impide el desarrollo de destrezas y habilidades necesarios para prevenir embarazos no deseados y ETS. 2,8,13 Las drogas disminuyen las inhibiciones y perjudican las decisiones por lo que se hace menos probable que usen la información y sus conocimientos para protegerse de los riesgos.15
¿Cuántos jóvenes están marginados socialmente?
Aunque es difícil cuantificar la extensión del problema, las siguientes estadísticas demuestran que muchos jóvenes necesitan información y servicios más allá de los suministrados por los programas escolares y clínicos tradicionales.
- Naciones Unidas estima que 404 millones de jóvenes menores de 18 años – 38% de jóvenes de países en desarrollo – no asisten a la escuela.9
- La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que 190 millones de jóvenes entre 10 y 14 años de edad trabajan.9 Las tres cuartas partes de estos jóvenes trabajan seis días a la semana o más, y la mitad de ellos trabajan nueve horas diarias o más.9
- UNICEF estima que aproximadamente 100 millones de jóvenes trabajan en las calles en actividades ya sea recolectando basura, venta ambulatoria, estacionando y lavando carros, lustrando zapatos o mendigando.8,9 Se estima que 10% de estos jóvenes actualmente viven en las calles y no tienen ningún contacto con sus familias o un hogar permanente.8,9
- Las agencias de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales (ONG) estiman que al menos un millón de jóvenes menores de 14 años son engañados o forzados a realizar actividades sexuales en condiciones de explotación cada año.2,9 Si bien la gran mayoría de estos jóvenes son mujeres, los jóvenes varones también son explotados.
¿Qué se puede hacer para atender las necesidades de los jóvenes socialmente marginados?
Proveer servicios
Debido a que su preocupación por sobrevivir día a día puede pesar más que la preocupación acerca de la posibilidad de muerte por SIDA en un futuro un tanto distante,1,16,17,18, 19 las intervenciones de salud reproductiva para estos jóvenes deben tomar en cuenta la variedad de problemas que ellos enfrentan. Muchos de ellos viven en situaciones que se caracterizan por la violencia y la desconfianza,5,6,8 ,9 por lo tanto los programas necesitan establecer un ambiente de respeto, aceptación y estabilidad.
Mecanismos para alcanzar a estos jóvenes
Para el contacto inicial, los programas comunitarios encuentran a los jóvenes en los lugares donde pasan la mayor parte del tiempo. En Guatemala, Honduras y México, los equipos comunitarios de la Casa Alianza proveen a los jóvenes de la calle con atención médica, educación sobre el VIH, educación informal y orientación.20 En Benin, las mujeres que trabajan en la ONG Enfants en Situation Difficile buscan en los mercados a niñas que han sido entregadas al servicio doméstico.21 Cuando las encuentran, les enseñan los conocimientos básicos y tratan de asegurarse que sus empleadores las traten adecuadamente.
Las líneas telefónicas de emergencia
Son otra estrategia empleada debido a que se ofrece información a los jóvenes y resguarda el anonimato. En Manila, Filipinas, organizaciones locales han establecido una línea telefónica de emergencia para permitir a las trabajadoras del hogar reportar casos de abuso.22
En establecimientos más estructurados, los orfanatos y los albergues disponen de lugares de descanso y brindan protección en casos de violencia y abuso, así como alimentos, ropa, atención médica, y actividades recreativas. Estos establecimientos también pueden brindar un sentido de estabilidad y vida en comunidad, del cual pueden carecer los jóvenes.8,20 Los hogares transitorios y los hogares de grupos preparan a los jóvenes para una vida independiente o los ayudan a reunirse con sus familias.
Los programas deberían trabajar con aquellos miembros de la comunidad que se hayan ganado la confianza de los jóvenes, tales como los vendedores ambulantes o del mercado, vigilantes o proveedores de servicios de salud.2 3 Conociendo donde acuden los jóvenes cuando necesitan ayuda, estos programas pueden mejorar y apoyar sistemas existentes. Influir en el desarrollo de los jóvenes, requiere que ellos reciban un apoyo consistente a través de tantos canales como sea posible.23
Los programas de servicios
A través de los mecanismos mencionados, los programas ofrecen a los jóvenes una amplia gama de servicios. La orientación individual o grupal ayuda a los jóvenes a desarrollar su autoestima logrando un mayor control sobre sus vidas. Algunos programas de orientación estan diseñados específicamente para jóvenes que han sufrido de abuso o para jóvenes dependientes de las drogas.
Algunos programas utilizan maneras creativas para ayudar a los jóvenes a expresarse. El programa Childhope Asia en Manila utiliza una terapia basada en actividades artísticas que permite a los jóvenes examinar sus vidas y sus esperanzas para el futuro.24 La iniciativa Brincar Curando de la Cruz Roja de Mozambique ha usado juegos, canciones y cuentos para ayudar a los jóvenes traumatizados durante la guerra civil de ese país.25 Diversos programas en todo el mundo han usado los videos animados desarrollados por Street Kids International, "Karate Kids" y "Gold Tooth", para facilitar la comunicación con los jóvenes de la calle.26
Para ayudar a estos jóvenes a desarrollar alternativas viables hacia ocupaciones que requieren de habilidades menores, se les involucra en muchos programas y se les ofrece educación formal e informal, enseñándoles a leer y escribir, matemáticas y habilidades para la vida cotidiana, así como un oficio.26 Idealmente, los jóvenes aprenden un oficio que es comercial y que les permite incrementar las probabilidades de conseguir un empleo. Casa Alianza en América Latina brinda servicios de guardería para niños de modo que las madres jóvenes puedan participar en estas actividades.2 0 Street Kids International (SKI) ayuda a los jóvenes de la calle a empezar y manejar pequeños negocios ofreciéndoles acceso a micro-créditos y ayudando con los presupuestos, análisis de mercado y plan de negocios;27 hoy en día los jóvenes han establecido servicios de mensajería en bicicleta en la India y Sudán, un negocio de lustra botas en República Dominicana, un negocio de venta al por mayor de caramelos en Perú y una pizzería en Tanzania.26
Finalmente, los programas pueden ofrecer Educación y Servicios de Salud a estos jóvenes. Muchos programas ofrecen educación en ETS / VIH / SIDA, y algunos están afiliados con clínicas cercanas de modo que los jóvenes tengan acceso a los servicios de salud. El Refugio Mamobi, una casa hogar para niñas de la calle manejado por la organización no gubernamental Urban Aid de Ghana, se encuentra ubicada cerca de una clínica de salud materna y reproductiva. La clínica provee a las niñas embarazadas de refugio, servicios de orientación gratuita sobre planificación familiar, VIH / SIDA, atención médica antes y después del parto e inmunizaciones y chequeo médico para sus bebés.28
Actividades de Promoción y Sensibilización
Muchos programas complementan sus servicios con actividades de educación y comunicación para ayudar a los jóvenes a entender y hacer valer sus derechos y, mediante actividades de promoción a crear conciencia y movilizar a la sociedad para proteger estos derechos. En el ámbito nacional e internacional, estos grupos promueven y hacen cumplir la legislación que fomenta el bienestar y el desarrollo del joven, como las leyes contra la explotación laboral y el tráfico de jóvenes de la Convención Internacional para los Derechos del Niño. Otras actividades incluyen:
Proveer servicios legales a los jóvenes. Establecido en 1990 en respuesta al brutal asesinato de un niño de la calle de 13 años de edad en manos de oficiales de la policía, la oficina de ayuda legal de Casa Alianza en Guatemala ha manejado cientos de casos criminales a favor de jóvenes de la calle y los apoyó en casos civiles como la adquisición de certificados de nacimiento y tarjetas de identidad necesarias para matricularse en las escuelas o para obtener beneficios de otros servicios sociales.20
Ayudar a los jóvenes a entender y proteger sus derechos. Organizaciones como Reach Up en Filipinas y el proyecto Bosco de Ban-galore, India, ayudan a los jóvenes que trabajan en los rellenos sanitarios a juntarse y defender colectivamente sus intereses.9
Prevenir a los jóvenes, a sus familias y sus comunidades sobre los riesgos potenciales. En Nepal, la ONG Maiti Nepal trabaja en distritos rurales con altos índices de tráfico sexual a fin de aumentar la conciencia de cómo las niñas son raptadas o engañadas y luego inducidas a la industria del sexo; además, la ONG Media Alert, está creando una película donde expone las realidades de la vida en los prostíbulos de la India para luego ser mostrada en las ciudades.13 En Tailandia, el Programa de Educación para Hijas alerta a los jóvenes, sus familias y a los miembros de la comunidad sobre los peligros de la prostitución.9 En Benín, Enfants en Situation Difficile ha organizado una campaña radial y talleres de orientación en los pueblos para prevenir a los padres sobre los riesgos que enfrentan sus hijas si son vendidas o secuestradas para trabajar como empleadas domésticas en ciudades y países vecinos.21
¿Qué obstáculos enfrentan los programas para jóvenes socialmente marginados?
Realizar diagnósticos de necesidades e involucrar a los jóvenes en el planeamiento de programas. Con frecuencia, los adultos que no están familiarizados con las verdaderas necesidades y preocupaciones de los jóvenes malgastan los recursos estableciendo servicios para ellos. A pesar que la motivación de los adultos puede ser "de corazón", los servicios serán rechazados si estos no satisfacen las necesidades primordiales de los jóvenes. Los programas deberían emprender diagnósticos integrales en los cuales los jóvenes sean la principal fuente de información. Además de explorar las conductas de riesgo y las razones de éstas, los diagnósticos deberían tratar de identificar los factores protectores que ayuden a los jóvenes a prevenir los riesgos.29 Después de haber participado en estos diagnósticos, los jóvenes deberían jugar un rol activo en el diseño y planeamiento de los programas.
Encontrar y retener al personal correcto.3,30,31,32 Para los pro-gramas es usualmente difícil encontrar personal que tenga pa-ciencia, sensibilidad, entendimiento cultural y conocimientos y habilidades para manejar y construir relaciones de confianza con estos jóvenes. Los programas que buscan empoderar a los jóvenes, creen que es necesario invertir tiempo y recursos para capacitar al personal, que les permita interactuar de manera participativa en lugar de autoritaria o paternalista.8,32 Una vez que el personal ha sido encontrado y capacitado, los programas enfrentan el reto de prevenir la tensión que usualmente acompaña al intenso trabajo, a veces peligroso y de baja remuneración.
Asegurar los fondos.1,30,31,33 Es extremadamente difícil para los programas que trabajan con estos jóvenes, asegurar los fondos, especialmente financiamientos de largo plazo. El brindar servicios directos puede fácilmente absorber los fondos existentes, dejando poco o nada para los programas de educación comunitaria y promoción.33 Formar alianzas con agencias que provean servicios complementarios, y establecer un sistema de referencia puede reducir los costos y las redes de las organizaciones al servicio de los jóvenes pueden estar más aptas para asegurar los fondos que los programas individuales.
Asegurar el apoyo de la comunidad. Como se mencionó anteriormente, los programas deberían tratar de ganar el apoyo comunitario para estos jóvenes y para los programas que los ayudan. El personal de estos programas necesitará de paciencia y trabajo duro para ganar ese apoyo; pero encontrarán difícil trabajar sin él. Por ejemplo, los programas pueden ser prevenidos de establecer centros o refugios transitorios si las personas que viven en el área no desean que el programa se establezca cerca de sus casas.7 Además, los jóvenes pueden evitar ir a los programas si la gente del área los trata mal.
Medir los progresos y los resultados. Los programas deberían establecer indicadores medibles de sus progresos y resultados. Mientras el impacto toma tiempo en ocurrir y puede ser difícil de medir, es crucial que los programas midan su progreso en forma regular y consistente; la asistencia financiera renovada y mejorada, usualmente depende de la demostración de resultados.2 9,31
Penetrar en un mundo de abuso, violencia y crimen. La explotación sexual de los jóvenes es una industria de muchos billones de dólares.2,9 Su naturaleza oculta y el gran lucro que se obtiene la hacen muy difícil de penetrar, especialmente cuando los oficiales del gobierno, la policía y los guardias de la frontera se benefician de ese negocio.2,9
Los jóvenes que tratan de escapar de la prostitución forzada pueden estar sujetos a fuertes golpizas por los dueños de los prostíbulos y pueden tener miedo a que los arresten si escapan, a ser deportados o despreciados por sus familias y comunidades.2 Aquellos jóvenes que son constantemente abusados sexualmente en las calles pueden aprender que el abuso es aceptable y terminan convirtiéndose en abusadores de otros jóvenes.2,13,30 Este ciclo, y el hábito de intercambiar sexo por dinero y favores, pueden ser difíciles de romper. Debido a que la policía con frecuencia es culpable de acosar o abusar de estos jóvenes, pedirles ayuda puede no ser una opción.2,5,6 "La Lista de La Vergüenza" de Casa Alianza detalla las causas de muerte de los jóvenes de la calle en América Latina, testificando el nivel de violencia a los que están expuestos los jóvenes de la calle.34
Influir en el gran contexto en el cual viven estos jóvenes. Quizás el obstáculo más grande que enfrentan estos programas es su limitada habilidad para influir en el gran contexto social, político y económico en los cuales viven estos jóvenes y sus familias.6,8 Sin una educación gratuita, obligatoria y relevante, los jóvenes pobres se quedan fuera de la escuela. La discriminación contra las niñas y mujeres, homosexuales y minorías étnicas, contribuyen a la marginalización y la explotación. La carencia de servicios básicos y sistemas de seguridad social fuerza a las familias a confiar en la contribución económica de sus hijos para sobrevivir, forzando a los jóvenes a trabajar en condiciones altamente peligrosas. Las políticas económicas nacionales, fuerzas de mercado global y programas de ajuste estructural; pueden ampliar la brecha entre los ricos y los pobres y exacerbar estos problemas. Los programas que confrontan estos temas generan controversia y pueden esperar a encontrar resistencia social y política.8
Sin embargo, lidiando en ambos frentes para brindar servicios y enfrentando las causas de la marginalización de los jóvenes, los programas están creando un mundo mejor para todos.31
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La serie In Focus pone a disposición de los profesionales que trabajan en países en desarrollo un resumen de algunas de las experiencias de los programas, así como información de un número limitado de investigaciones disponibles sobre aspectos de salud reproductiva del adolescente. Este número de la serie fue elaborado por Stephanie Shanler, quien se basó en presentaciones preparadas por Lori Heise, Lindsay Stewart y Ellen Weiss, y fue revisado por expertos externos y por personal del programa FOCUS.